El Tiempo de Picó y Freixes nos deja la anécdota de la semana con fenómenos curiosos de todo el mundo que seguramente no conocíais. ¡Prestad atención a los vídeos de esta semana, que son apasionantes!

 

A mitad del siglo XIX se hacían multitud de viajes con globo para estudiar la composición de la atmósfera en sus diferentes niveles. Les narramos un experimento realmente arriesgado realizado por los científicos ingleses James Glaisher y M. Coxwell el 5 de septiembre de 1862.
Partieron a la una de la tarde y tres minutos desde Wolverhampton (centro de Inglaterra) con una temperatura de 15°C y algunas nubes. Equipados con gran cantidad de instrumental científico, empezaron a verificar las variaciones de la temperatura, humedad y presión a medida que ascendían. También transportaban seis palomas que tenían que lanzar a diferentes alturas para estudiar su comportamiento. A 1.600 metros, el termómetro bajó hasta 5°C y pocos segundos después penetraban en el interior de densas nubes. La visibilidad era nula. A la 1h. 17 minutos salieron de las nubes y estuvieron bañados por un sol implacable. Ascendían a razón de 200 metros por minuto. Al llegar a 3.200 metros la temperatura alcanzó 0°C y siete minutos más tarde ya estaban en los 4.800 metros, la altura del Mont Blanc. Al llegar a los 6.437 metros y con una temperatura de -21°C, Coxwell empezó a notar fatiga, pero todavía así siguieron lanzando lastre para ascender con mayor rapidez. Media hora antes estaban disfrutando de una afable temperatura y ahora estaban sufriendo los rigores de fríos polares. De repente, a la 1h y 52 minutos, a Glaisher le empieza a fallar la vista, no distingue las agujas indicadoras de los aparatos y encima y a causa del movimiento rotatorio del globo, la cuerda que conecta con la válvula se enreda...
La pérdida de visión de Glaisher impedía subirse por encima de la barquita hasta la base del globo para desenvolver la cuerda que conectaba con la válvula. Coxwell tuvo que trepar y realizarlo con grandes dificultades. El estado de Glaisher empeoraba. Los brazos y las piernas perdieron su fuerza y no prestaban ningún servicio, estaban completamente paralizados. Momentos después perdía el conocimiento. El globo seguía ascendiendo y estaba alcanzando los 10.000 metros de altura. Coxwell, haciendo esfuerzos sobrehumanos para no desmayarse, intentó despertar a su compañero sin éxito. Por fin, recobró el conocimiento por un momento. Comprobaron que tenían las manos negras por un principio de congelación. Se las frotaron con aguardiente y empezaron a bajar con rapidez. A las 2 horas y 30 minutos de la tarde recobraron suficientes fuerzas para ir lanzando las palomas desde diferentes alturas. Una ya había muerto y otra estaba a punto. La que lanzaron a 8.048 metros cayó como una piedra. A 6.437 metros pudo volar en remolinos hasta desaparecer. La que lanzaron a unos 5.000 metros fue más inteligente y se puso en la parte superior del globo, bajando a medida que lo hacía el aeróstato.
Por fin, el globo y sus tripulantes aterrizaron en una zona deshabitada y tuvieron suficientes fuerzas para caminar un poco más de 10 kilómetros hasta encontrar un carruaje que los llevó en la población más próxima.
Esta narración corresponde a un hecho real. Nuestra mayor admiración para estas personas que se jugaban la vida por la ciencia con unos medios realmente precarios.

Acabaremos con dos vídeos curiosos: después de estar todo el invierno cerradas, las vacas suecas por fin pueden salir en el primer día primaveral con temperatura agradable. Es todo un acontecimiento mediático, lo pueden comprobar.

¿Y ahora una pregunta, han copiado nunca en un examen? En la ciudad de Legazpi, en las Filipinas, no lo tienen fácil. Todos los estudiantes tienen que llevar un sombrero para no poder ver hacia los lados, pero nadie dice cómo tiene que ser el sombrero...

Alfred Rodríguez Picó y Xavi Freixes volverán a hacer juntos la previsión del tiempo en ElNacional.cat el próximo jueves 18 de abril. ¡No te lo pierdas!