Muy poco a poco, Windows 11 gana cuota de mercado y si en octubre estaba ya en el 15,45%, al acabar noviembre estaba en un 16,13%. Es, ciertamente, casi nada para un sistema operativo que se presentó como la respuesta a todos nuestros males, pero ya se sabe que, por mucho que los fabricantes se empeñen en lo contrario, los que sólo cambiamos cuando no hay más remedio somos todavía legión. Lo más sorprendente de todo es que, en paralelo a este leve crecimiento de usuarios de Windows 11, llega también un repunte de la cuota de mercado de dos viejos rockeros: el Windows 7 y el Windows XP.

Windows 11
 

Windows 7, por encima del 10%

Lo vintage, parece, triunfa también si de informática doméstica se trata porque el entrañable Windows 7 tiene hoy una cuota de mercado del 10,25% a pesar de que ronda por este mundo desde 2009. En octubre estaba en el 9,62%, lo que significa que ha subido un 0,63%, sólo un 0,05% menos que Windows 11 a pesar que Bill Gates y sus amigos dejaron de brindarle soporte en enero de 2020. Aquí, como explicación perfecta, cuadraría aquella canción de los Anti Nowhere League excelsamente versionada por los Metallica que es So What. Y lo mejor de todo es que otro rockero aún más viejo (el Windows XP, que es de 2001, como el Mutter de Rammstein) ha visto mejorar también su exigua cuota de mercado: pasa del 0,39% de octubre al 0,40% en noviembre.

Windows 10 pierde

El que pierde cuota, eso sí, es Windows 10 (ni la mitad de simpático que el Windows 7 o el Windows XP) y cae desde el 71,26% que tenía en octubre al 69,75% de noviembre. Como esto siga así, en dos días viene mi hijo y me pide que le compre una Atari 2600 en vez de la también a todas luces fracasada PlayStation 5.