A pesar de que los análisis del mercado de ordenadores aseguraban que Apple podría estar tranquilo respecto a la crisis de componentes y memorias RAM, surge una nueva preocupación tras el éxito del MacBook Neo. El problema, de acuerdo con Tim Culpan, son las existencias disponibles de los chips A18 Pro.
Parte del secreto de la reducción en el precio del dispositivo se debe a que se utilizan chips de iPhone, en su mayoría sobrantes que estaban destinados al modelo 16 Pro. En este caso, si la producción aumenta, es posible que los márgenes de ganancia iniciales se vean reducidos. ¿Apple se verá forzada a ordenar una nueva producción de chips?
El MacBook Neo podría tener problemas de producción por los chips A18 Pro
Es una realidad, Apple probablemente no esperaba tanto éxito de este ordenador y se han visto superados. Lo mejor era considerar chips antiguos que ya no fueron utilizados para los iPhone y que quizá hayan resultado con defectos. Este dato se rescata gracias a que el chip, en cuanto a núcleos funcionales de GPU, tiene 5, con diferencia a los 6 del iPhone 16 Pro.
Los de Cupertino tenían planeado fabricar 6 millones de MacBook Neo, cuadrando números con los chips sobrantes. La demanda parece estar por encima y eso será un problema para todos, tanto los usuarios deseosos como la marca y su cadena de suministro. Apple tiene que pagarle a TSMC para reanudar la producción y aumentarla, aunque eso significaría un posible aumento de costos y eso implicaría subir el precio del MacBook Neo.
Existe una solución más rápida, pero implica perder clientes y esperar tiempo adicional
Si Apple no se inclina por hacer una nueva producción de chips A18 Pro, lo más lógico es que lancen una segunda generación, pero con un chip nuevo que sería el A19 Pro, que actualmente ocupa el iPhone 17 Pro. A partir de septiembre veremos una nueva familia de chips A20, por lo que Apple podría esperar a que ocurra ese momento y ver la producción actual de chips.
Eso suena bastante bien; el problema es que se genera otra situación completamente distinta que vuelve a depender de los chips. Cuando Apple acabe el inventario de MacBook Neo, tendrá que cerrar la opción de compra y pronunciarse sobre un estado de producto. En su defecto, hasta el próximo año, comprometiendo la demanda actual que podría subir. Hasta marzo del 2027, Apple lanzaría un nuevo MacBook Neo, del cual se podrían esperar novedades además del chip. Veremos cuál es la decisión final que se toma en unas cuantas semanas; tampoco se tiene un estimado de cuándo podría finalizar el inventario restante de los equipos. Apple creó un éxito inmediato, pero se le olvidó pensar en un plan de acción posterior a ello.
