Cargando...

Una de las empresas especializadas en conducción autónoma y una de las plataformas de transporte más populares del mundo se han aliado de cara a la siguiente etapa de vehículos autónomos que operarán próximamente en Londres. A principios de agosto, el organismo gubernamental encargado de las licencias concedió el permiso para que los Ford Mustang de Wayve puedan operar como robotaxis y que Uber ofrezca el servicio a través de su aplicación.

Previamente, los vehículos se sometieron a una inspección para cumplir con las normas de seguridad y las políticas regulatorias relativas al sistema de control por IA, así como a las cámaras de visión periférica y el radar. Además de cumplir con los requisitos del vehículo, los conductores deben contar con licencias avaladas por las autoridades. Todo el servicio estará sujeto al código de buenas prácticas para vehículos autónomos del Gobierno londinense y a la licencia de Uber como operador de transporte con conductor (VTC).

Tres tipos de trayecto disponibles con tarifas claras y sin costes adicionales

Los trayectos de UberX, Uber Electric o Uber Comfort estarán disponibles para los usuarios que soliciten el servicio y quieran probar esta colaboración. En todo momento se mostrará la tarifa final de acuerdo con los criterios habituales de la plataforma. El vehículo asignado será un Ford Mustang Mach-E totalmente eléctrico y equipado con el sistema de conducción autónoma Wayve AI Driver. Los usuarios accederán a una experiencia totalmente nueva que, para empezar, ofrecerá una pantalla interactiva compatible con 64 idiomas.

Antes de subir al coche, los usuarios podrán aceptar la propuesta o cambiar a un viaje tradicional sin vehículo autónomo si no desean formar parte de la experiencia. Lo interesante es que, si aceptan, los propios pasajeros podrán desbloquear las puertas e iniciar el viaje desde la app de Uber. Como no habrá un conductor que te dé la bienvenida ni te pregunte la ruta, el propio usuario tomará el control del trayecto e irá a cualquier punto de Londres, a excepción de los aeropuertos.

Uber

La fase inicial de despliegue se desarrollará con mucha cautela. Por su parte, Wayve señala que cualquier vehículo que cumpla con las características debe alinearse con sus directrices internas de seguridad. De hecho, los primeros viajes autónomos estarán supervisados, por lo que cabe esperar la presencia de un conductor a bordo para verificar el trayecto. Si el proyecto tiene éxito, Uber y Wayve se plantean aumentar la flota de forma progresiva en función de la demanda, la preparación técnica y la normativa vigente en el momento de hacer los cambios.

Wayve lleva años desarrollando y poniendo a punto esta tecnología de IA. Desde 2018 se ha regido por el enfoque denominado "AV2.0", en el que un conductor impulsado por IA aprende de la experiencia de forma similar a un humano. La gran ventaja es que puede adaptarse a cualquier entorno complejo sin depender de los mapas en alta definición tradicionales ni de reglas fijas codificadas.