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Un estudio relacionado con el envío de pequeños polizones a Venus desde la Tierra fue presentado en la Conferencia de Ciencias Lunares y Planetarias de este año, a cargo de investigadores del Laboratorio de Física Aplicada de la Universidad Johns Hopkins. Ellos utilizaron un concepto llamado Ecuación de Vida de Venus, desarrollado por Noam Izenberg y colaboradores en el 2021 con la finalidad de estimar cómo el material terrestre podría introducir vida en la atmósfera de Venus.

El modelo indica que la vida terrestre podría sobrevivir en las nubes de Venus durante días por siglo. Parte de esta investigación se centra en lo que se conoce como la teoría de la panspermia. La vida, o componentes necesarios para ello, puede propagarse por el cosmos mediante asteroides, cometas u otros objetos rocosos. Al desarrollarse la vida en un planeta, los impactos de alta intensidad pueden lanzar material de su superficie al espacio. Puede que organismos microscópicos o compuestos orgánicos hayan sido transportados a otros mundos; esto es lo que los científicos han debatido por mucho tiempo entre la Tierra, Venus y Marte.

Cómo es que la vida de la Tierra llegó a Venus explicada en una ecuación

La denominada Ecuación de Vida de Venus estima la probabilidad de vida en este lugar combinando varios factores que se multiplican para obtener la estimación global de la probabilidad de vida (L = O x R x C). L es la probabilidad de vida que va de 0 (ninguna) y 1 (certeza de vida). O es el origen (probabilidad de inicio en Venus), R de robustez (capacidad de una biosfera para sobrevivir y adaptarse). C es la continuidad (probabilidad de las condiciones habitables persistentes hasta hoy). Antes de que se pudiera aplicar, los investigadores examinaron el material orgánico y si podría sobrevivir el traslado de un planeta a otro. 

Tierra y Venus, gemelos por sus similitudes físicas

No importa solo el traslado del material, sino que pueda realmente sobrevivir diferentes retos. El cambio de temperatura, el vacío del espacio, la radiación y el calor intenso que podría haber. El material orgánico puede sobrevivir, aunque se ha evaluado solo en meteoritos encontrados en la Tierra. Cuando llega a Venus, el material tendría que estar suspendido dentro o por encima de las capas de las nubes. Se modeló el comportamiento de los meteoritos al entrar a Venus. Tras la explosión, la resistencia aerodinámica hace la dispersión de los fragmentos hacia afuera. Se hizo una estimación de cuántos bólidos podrían haber llegado a las nubes de Venus. El cálculo indica que serían cientos de miles de millones de células que pudieron ser transportadas desde la Tierra a Venus; cientos de miles de millones podrían ser viables.

Precisamente, alrededor de 100 células se dispersan por las nubes de Venus cada año terrestre. Si se toma en cuenta los últimos mil millones de años, serían 20 mil millones de células las que pudieron transferirse desde la Tierra. Es así como sus hallazgos indican la posibilidad de que haya panspermia entre la Tierra y Venus, por lo que, si se llega a descubrir vida en las nubes de Venus, el origen siempre estuvo en nuestro planeta.