Trump ha ingresado 1.400 millones de dólares en criptomonedas desde que ha vuelto a la Casa Blanca

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha declarado ingresos superiores a los 1.400 millones de dólares procedentes de negocios vinculados a las criptomonedas durante el último año, según el informe financiero anual presentado ante la Oficina de Ética Gubernamental. La documentación, de 927 páginas y difundida por varios medios norteamericanos, revela que una parte importante de estos beneficios proviene de las empresas de criptomonedas de su emporio familiar. Entre estas destaca World Liberty Financial, fundada por sus hijos junto con los hijos de su enviado especial Steve Witkoff, que le habría reportado más de 500 millones de dólares. Trump también declara 635 millones de dólares en royalties de una entidad llamada Celebration Coins, considerada la responsable de la memecoin $TRUMP, lanzada pocos días antes de su regreso a la Casa Blanca y que, desde entonces, ha sufrido una fuerte caída de valor.

El informe, que es de obligada presentación para los altos cargos del ejecutivo estadounidense, ofrece los datos en rangos estimados, lo que ha obligado a varios medios a calcular el volumen aproximado de los ingresos vinculados a los activos digitales. Las cifras ponen de manifiesto el peso cada vez más importante que las criptomonedas tienen dentro del patrimonio de Trump, un cambio significativo respecto a su tradicional dependencia de los negocios inmobiliarios y de las licencias comerciales.

La publicación del informe ha reabierto el debate sobre los posibles conflictos de interés entre los negocios privados de Trump y sus responsabilidades como presidente, en un momento en que el mercado de las criptomonedas sigue ganando peso en Estados Unidos. A pesar de las críticas, la Casa Blanca ha rechazado cualquier incompatibilidad y ha recordado que los negocios del presidente se encuentran depositados en un fideicomiso gestionado por sus hijos. La subsecretaria de prensa, Anna Kelly, ha defendido que Trump ha convertido "con orgullo" a Estados Unidos en "la capital mundial de las criptomonedas" y ha asegurado que "ni el presidente ni su familia han participado nunca, ni participarán nunca, en conflictos de intereses". El mismo Trump también ha sostenido en varias ocasiones que no está sujeto a las leyes federales sobre conflictos de interés. De hecho, a raíz del último informe de sus actividades económicas, el presidente se ha limitado a decir que obtiene beneficios "porque el mercado de valores está subiendo. Todo el mundo está obteniendo beneficios".

¿Conflicto de intereses?

A pesar de estas explicaciones, Trump no se ha desprendido de sus activos ni los ha puesto bajo una supervisión independiente. Sus detractores hace tiempo que le acusan de utilizar su posición para favorecer sus intereses económicos, ya que su imperio empresarial continúa en manos de sus familiares y opera en sectores que se pueden ver afectados por las decisiones de su administración. Además, el presidente continúa siendo el beneficiario del fideicomiso que recibe los ingresos generados por las empresas de su familia. En este contexto, el diario británico Financial Times asegura que una de las compañías de criptomonedas favorecidas por las políticas de la administración Trump, Coinbase, contribuyó económicamente tanto al fondo de su investidura como a la construcción del nuevo salón de baile de la Casa Blanca. Los documentos también indican que Meta destinó 24,5 millones de dólares al proyecto de la biblioteca presidencial de Trump, mientras que Alphabet aportó 22 millones más para el mismo salón de baile.

Trump renegaba de las criptos

La apuesta de Trump por los activos digitales contrasta con el discurso que mantenía hace solo unos años sobre este mercado. Antes de su regreso a la Casa Blanca, el presidente estadounidense aseguraba que el bitcoin "no es dinero" y criticaba las criptomonedas por considerarlas "altamente volátiles y basadas en la nada". También advertía que estos activos facilitaban la actividad de los mercados clandestinos ilegales. Ahora, sin embargo, las criptomonedas se han convertido en una de las principales fuentes de riqueza de su imperio empresarial, según refleja la declaración financiera presentada ante las autoridades federales.