Hace unos años, contratar un seguro era muy complicado pero, de un tiempo a esta parte y gracias a herramientas digitales como los comparadores y a nuevas empresas surgidas ya como plataformas exclusivamente telemáticas, las opciones a disposición de los clientes se multiplican y la correduría de seguros tradicional se ve obligada a especializarse a mercados muy específicos y de alto valor añadido como el agrario o el empresarial o cerrar, porque los productos más tradicionales (coche, hogar o decesos) son cada día más difíciles de vender.

En paralelo, surgen nuevos productos como los seguros para mascotas o los referidos a vehículos de movilidad personal, pero hay un patrón común: conectividad, optimización y automatización se dan la mano para ofrecer al cliente una experiencia más fluida y satisfactoria y un producto más económico y adaptado a sus necesidades.  Hoy, que alguien que suscribe una hipoteca acepte una póliza obligatoria que puede hasta más que doblar el precio de un seguro del mismo tipo adquirido fuera del banco es cada vez menos frecuente y esto, si hoy se da, es gracias a la facilidad de acceso a la información que otorgan las nuevas tecnologías. A sectores tradicionalmente opacos como el del seguro, las TIC les obligan a un plus de transparencia. 

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¿Qué tecnologías se utilizan?

La transformación digital del sector del seguro se está desarrollando gracias a herramientas como la Inteligencia Artificial, el Big Data o los Chatbots, que facilitan la interlocución con el cliente y simplifican las labores de prospección que, a menudo, el agente se veía obligado a realizar a partir de meras intuiciones y hasta mediante mecanismos de venta como la puerta fría. El sector se redefine  para ser más eficiente y productivo con nuevas fórmulas y modelos digitales capaces dar la respuesta transformadora e innovadora que los clientes esperan. Hoy, figuras tradicionales como el perito pueden llegar a sustituirse por sistemas de atención personal online que, mediante el envío de fotos y vídeos en los que se describe el siniestro, ahorran tiempo y dinero a todas las partes.

No hay más opción

Más incluso que en otros sectores –los seguros suelen adquirirse en España por obligación y, en este tipo de productos, se prima el precio y la comodidad- el del seguro debe readaptarse a un contexto en el que el cliente se sabe en el centro y no está dispuesto ya a aceptar imposiciones. Y no, no hay más opción: ahora sí que es renovarse o morir. Por eso, numerosas compañías cambian sus antiguos ERP propios por sistemas en nube que facilitan la gestión online, otorgan mayor movilidad de los empleados y optimizan procesos internos. La lista es larga e incluye empresas centenarias como el Grupo Mutua de Propietarios, la Unión Alcoyana, Mapfre, Qualitas o Liberty Seguros.