Samsung tuvo problemas en casa hace varios años, en concreto con los Galaxy S22. Una actualización limitó el rendimiento de estos móviles con una función llamada Game Optimizing Service que tenía una sola finalidad: evitar un sobrecalentamiento que pusiera en peligro el dispositivo. El problema es que esta actualización traía consecuencias respecto al recorte de sus recursos; la durabilidad estaba garantizada, pero Samsung nunca informó sobre lo que podría pasar.
Se les acusó de publicidad engañosa. Al final, el dispositivo quedaba limitado en recursos de CPU y GPU. Hasta el día de hoy, Samsung indemnizará a 1.882 consumidores que compraron este dispositivo en el 2022 y que desconocían lo que sucedía en su interior.
Samsung tendrá que indemnizar a sus usuarios en Corea del Sur por el problema de ralentización del Galaxy S22
Es cierto que no es la primera marca en que incurre en esta situación; en su momento se le acusó a Apple de hacer lo mismo. Samsung no tenía de otra, no quería repetir sucesos del pasado y prefería mil veces ralentizar un dispositivo a que pudiera suceder una catástrofe. Una demanda colectiva dio frutos: de acuerdo con el medio local The Chosun Daily, los surcoreanos deberán pagar tras perder lo que se considera un juicio histórico. No sirvió actualizar por segunda vez el dispositivo para desactivar lo que había pasado anteriormente. El problema fue que la misma marca no fue clara respecto a los detalles de la función.

Si bien es cierto que fue una actualización mundial, los únicos beneficiarios serán aquellos que interpusieron la demanda en Corea del Sur. De haber usuarios afectados en Europa, de no haber demanda, no hay nada que hacer al respecto. ¿Cuál será la cantidad que deberá pagar Samsung? La demanda indica que los usuarios solicitaron 300.000 wones coreanos por persona, aproximadamente 173 euros al tipo de cambio vigente.
Este caso no hubiera podido suceder sin la intervención de los propios consumidores. En la primera audiencia, se dictaminó que Samsung no era responsable de indemnizar y es ahí cuando surgió la primera apelación. Tras realizar tres sesiones de mediación, recomendadas por el tribunal, no quedó más que dictar una resolución de mediación forzosa. Si nos ponemos a revisar los números, Samsung le pagará una cantidad mínima a los usuarios comparado con el valor del dispositivo.