Samsung tiene por costumbre presentar a principios de año su nueva gama Galaxy S, y el Galaxy S26 Ultra es, como siempre, el mayor exponente de lo que la marca es capaz de hacer. Es uno de los smartphones más esperados del año y, tras usarlo como dispositivo principal durante varios días, puedo decir que es un móvil excepcional. Aunque esto tiene algunos matices.
Este año Samsung ha tomado decisiones que van a dividir opiniones. Ha dicho adiós al titanio y a las esquinas angulosas que definían al Ultra desde el S22, apostando por un diseño más redondeado y un aluminio aeroespacial que, en la mano, se siente como un paso adelante en comodidad, pero, quizás, un paso atrás en cuanto a materiales. Pero mientras el diseño mejora, el apartado de cámaras empieza a levantar preguntas que Samsung tendrá que responder tarde o temprano.
[index][/index]
Precio del Samsung Galaxy S26 Ultra y dónde comprarlo
El Samsung Galaxy S26 Ultra tiene un precio oficial de 1.449 euros en su versión de 12 GB de RAM y 256 GB de almacenamiento. Si necesitas más espacio, la versión de 512 GB sube hasta los 1.649 euros, y existe también una versión de 16 GB de RAM y 1 TB de almacenamiento por 1.949 euros. Se puede comprar en la Samsung Store, Amazon, El Corte Inglés y las principales operadoras.
Samsung Galaxy S26 Ultra: tabla de especificaciones técnicas
| Característica | Detalle |
|---|---|
| Dimensiones | 78,1 x 163,6 x 7,99 mm |
| Peso | 214 gramos |
| Pantalla | 6,9" QHD+ Dynamic AMOLED 2X, 1-120 Hz, hasta 2.600 nits, Privacy Display |
| Protección | Gorilla Glass Armor 2, aluminio aeroespacial, IP68 |
| Procesador | Snapdragon 8 Elite Gen 5 "For Galaxy" a 4,74 GHz |
| RAM | 12 GB / 16 GB LPDDR5X |
| Almacenamiento | 256 GB / 512 GB / 1 TB UFS 4.1 |
| Cámaras | Principal: 200 MP f/1.4 ISOCELL HP2, OIS Teleobjetivo 3x: 10 MP f/2.4 Teleobjetivo 5x: 50 MP f/2.9 IMX 854, OIS Ultra gran angular: 50 MP f/1.9 ISOCELL JN3 Frontal: 12 MP f/2.2 Dual Pixel PDAF |
| Batería | 5.000 mAh, carga 60 W, inalámbrica 25 W Qi 2.2 |
| Software | Android 16 con One UI 8.5, 7 años de actualizaciones |
| Conectividad | 5G, Wi-Fi 7, Bluetooth 6.0, NFC, S-Pen integrado |
| Precio | Desde 1.449 euros |
Diseño: el regreso a las curvas y el adiós al titanio
Samsung ha tomado una decisión que, sobre el papel, puede parecer un paso atrás: fuera el titanio, dentro el aluminio aeroespacial al que Samsung denomina Armor Aluminium. Fuera las esquinas angulosas, dentro las curvas que tanto echábamos de menos. Y lo curioso es que, en la mano, se siente como una victoria.
El S26 Ultra es el Ultra más cómodo de la historia. El grosor ha bajado de 8,2 a 7,99 mm, las esquinas redondeadas ya no se clavan en la palma de la mano y el tacto del aluminio es una delicia, casi indistinguible del titanio. Es cierto que el titanio resistía mejor los arañazos y golpes, pero nadie que lleve una funda notará la diferencia.
Lo que Samsung se niega a modificar es el módulo de cámaras, que sigue escorado a un lateral y sobresaliendo lo suficiente como para que el móvil baile sobre cualquier superficie plana. Google lo ha solucionado, Xiaomi lo ha solucionado. Samsung prefiere mantener su identidad visual a costa de la usabilidad. Es el precio de su diseño.
El lector de huellas ultrasónico integrado en la pantalla sigue siendo el más rápido del mercado, el S Pen se mantiene como un accesorio práctico, aunque a veces es difícil encontrarle una utilidad, creo que es algo que Samsung podría plantearse eliminar en un futuro. El dispositivo cuenta también con la certificación IP68 que garantiza que aguantará cualquier accidente con el agua. Sencillamente, todo está donde esperabas encontrarlo.
Pantalla: la mejor del mercado, con matices
Samsung no tiene rival en cuanto a pantallas, y el S26 Ultra lo vuelve a demostrar. Pero este año el mérito no es solo del panel OLED, sino del cristal que lo protege. El recubrimiento antirreflejos hace que usar este móvil bajo el sol sea una experiencia completamente diferente a cualquier otra. Los negros son negros incluso bajo luz directa y no necesitas subir el brillo al máximo para leer un WhatsApp en la calle.
Eso sí, hay algo importante que debes saber. Este recubrimiento antirreflejos se degrada con el tiempo y las huellas se marcan con más facilidad que en un panel OLED convencional. Es el precio de ver la pantalla perfecta en exteriores, y es algo que ya sucedía con el S25 Ultra. Esperemos que con el S26 Ultra la durabilidad de esta capa haya mejorado.
La gran novedad de este año en la pantalla del Galaxy S26 Ultra, y que más ganas tenía de probar, es Privacy Display. Samsung ha integrado un filtro de privacidad directamente en el hardware de los píxeles: cuando lo activas, quien mire tu pantalla desde un lado no verá prácticamente nada. Funciona de verdad, y es mucho más elegante que pegar un protector antiespías barato. El único problema es que, al activarlo, el brillo general cae notablemente, así que mi recomendación es configurarlo solo para apps de banca o mensajería, no dejarlo siempre encendido.
Rendimiento: el procesador más rápido que he tenido en las manos
El corazón del Samsung Galaxy S26 Ultra es el Snapdragon 8 Elite Gen 5 "For Galaxy", una versión especial del chip más potente de Qualcomm con los núcleos principales subidos hasta los 4,74 GHz. En el uso diario, la diferencia respecto al chip estándar es inapreciable. Pero cuando lo exiges al máximo, especialmente en taras fotográficas y creativas, es otra historia.
Se siente como un móvil increíblemente rápido, probablemente sin rival en el mercado en este aspecto. No hay lag, no hay tirones y la gestión térmica es soberbia: tras 30 minutos grabando en 4K a 120 fps, el teléfono se siente templado, nunca caliente. Esto habla muy bien del sistema de refrigeración de Samsung con una cámara de vapor que ha conseguido que el chip más potente del mercado funcione a pleno rendimiento sin que se quemen tus manos.
Software: Galaxy AI se vuelve proactivo
El Samsung Galaxy S26 Ultra llega con Android 16 corriendo bajo One UI 8.5, la capa de personalización más densa y completa del mercado Android. La gran apuesta de Samsung este año es una inteligencia artificial más proactiva, capaz de anticiparse a lo que necesitas antes de que lo pidas. Y lo cierto es que en algunos apartados lo consigue con nota. Pero no en todos: hay funciones que todavía se sienten verdes y que necesitan una vuelta de tuerca para estar a la altura de lo prometido.
La inteligencia artificial ha ido ganando mucha importancia en los smartphones actuales, y Galaxy AI y la nueva versión de Bixby han dado un salto enorme en los Galaxy S26. Ahora es un agente capaz de mostrarte ajustes de forma dinámica y de entender peticiones complejas en lenguaje natural. La integración con Perplexity para búsquedas rápidas es excelente y, en muchos flujos de trabajo, ha sustituido completamente a Google en mi uso diario.
Donde la IA todavía falla es en Now Nudge, la función que analiza tu pantalla para darte recomendaciones. En mi uso diario, la experiencia ha sido irregular, por decirlo suavemente. En más de una ocasión, el asistente ha aparecido en mitad de una conversación sugiriendo información completamente irrelevante, o me ha sugerido compartir fotos con contactos con los que no hablo. Es una función con mucho potencial que todavía necesita madurar.
Y luego está el S Pen. Sigue ahí, guardado en su sitio, listo para firmar un PDF o hacer una anotación con precisión. Es el rasgo que sigue haciendo del Ultra un producto único en el mercado Android, pero su utilidad en el día a día es realmente pequeña y es algo que la mayoría de usuarios no utilizará ni el 1% del tiempo.
Cámaras: poca evolución en el hardware para seguir liderando
El apartado más polémico. El sensor principal sigue siendo el ISOCELL HP2 de 200 megapíxeles, el mismo que Samsung lleva usando durante cuatro generaciones. Este año le han dado una lente más luminosa de ƒ/1.4, y en condiciones de buena luz los resultados son los mejores del mercado: rango dinámico infinito y un detalle abrumador a máxima resolución.
Pero las marcas chinas le están ganando la partida en naturalidad. El procesado de Samsung sigue siendo demasiado agresivo: colores excesivamente vibrantes y texturas de piel sobreprocesadas que desaparecen cuando disparas en RAW, pero que están ahí en el uso cotidiano. De noche, la apertura ƒ/1.4 ayuda mucho, pero el Xiaomi 17 Ultra le saca ventaja en fotografía nocturna.
Este año Samsung ha eliminado la óptica de periscopio, lo que ha permitido un desenfoque natural precioso en el teleobjetivo de 5x, pero hemos perdido capacidad de enfoque cercano. El S25 Ultra enfocaba a 26 centímetros, el S26 Ultra te obliga a alejarte al doble. Es un paso atrás doloroso para cualquiera que use el zoom para fotografía de detalle.
Donde no hay discusión es en el vídeo. Grabación en 8K a 30 fps, 4K a 120 fps y una estabilización óptica que no es de este mundo. El nuevo códec APV permite además editar esos vídeos sin pérdida de calidad, algo que para creadores de contenido es oro puro.
Batería: la gran sorpresa del S26 Ultra
Los 5.000 mAh del S26 Ultra son los mismos que los del año pasado, pero rinden como si fueran 6.000 mAh. He llegado al final del día con un 30% de batería restante tras jornadas de uso intensivo con muchas fotos, GPS y redes sociales. El Galaxy S26 Ultra te da paz mental absoluta para una jornada de trabajo intensa real.
La carga por fin ha dado el salto que todos esperábamos: 60 W de potencia que hacen que el dispositivo se cargue al completo en solo 42 minutos y que pase del 0 al 80% en unos 20 minutos. Ya no necesitas dejar el móvil cargando toda la noche; con lo que tardas en ducharte por la mañana, tienes autonomía para todo el día. Eso sí, no encontrarás este cargador en la caja, por lo que tendrás que comprarlo aparte o usar alguno que ya tengas por casa.
El único pero está en la carga inalámbrica, y por la velocidad precisamente. El S26 Ultra es compatible con Qi 2.2 y carga a 25 W de forma inalámbrica, pero Samsung ha decidido no incluir imanes en el chasis. Eso significa que no puedes acoplar accesorios magnéticos a menos que uses una de las fundas oficiales. En un móvil de casi 1.500 euros, es una decisión que cuesta mucho entender.
Opinión del Samsung Galaxy S26 Ultra, ¿merece la pena?
El Samsung Galaxy S26 Ultra no sorprende, pero eso no significa que no siga siendo uno de los claros contendientes a ser el mejor smartphone del año. Para los que tienen un S24 o S25 Ultra, probablemente no se justifique su compra, pero para cualquier otro usuario que esté dispuesto a gastarse lo que cuesta, es un dispositivo sensacional.
+ Pros
- El Ultra más cómodo de la historia gracias al nuevo diseño redondeado
- Pantalla con antirreflejos y Privacy Display que aportan valor real cada día
- El Snapdragon 8 Elite Gen 5 es imbatible en potencia y gestión térmica
- La experiencia de software con One UI es de las más pulidas y con mayor soporte a largo plazo
- Por fin una batería y una carga a la altura de un flagship de 2026
- El mejor móvil Android para vídeo, sin discusión
- Contras
- El S Pen integrado sigue siendo único en la gama Android, pero parece desaprovechado
- Sin imanes a pesar de ser compatible con Qi 2.2, una decisión incomprensible
- Cuatro generaciones con el mismo sensor principal empieza a ser demasiado
- Ha eliminado el periscopio y eso se nota en la fotografía de detalle con zoom
El Samsung Galaxy S26 Ultra es víctima de su propio éxito: el S25 Ultra era tan bueno, que encontrarle un sucesor a la altura se ha convertido en un gran desafío. No hay nada que haga mal. Es el smartphone Android más equilibrado que el dinero puede comprar y el que yo recomendaría a cualquiera que tenga 1.449 euros y quiera olvidarse de comprar un móvil hasta 2030.
Lo que sí se me queda corto es la falta de valentía en algunos frentes que considero clave. Las cámaras siguen sin dar ese salto generacional que muchos llevamos tiempo esperando, y la batería continúa exactamente igual, en lugar de apostar por las baterías de silicio-carbono que ya estamos viendo en otros fabricantes. Por no hablar de algo difícil de entender: la ausencia de los imanes de Qi2. Samsung ha pulido con precisión quirúrgica lo que ya tenía, sí, pero la sensación de estar ante algo demasiado familiar no termina de desaparecer.
Aun así, si mañana tuviera que elegir un Android sin mirar el precio, el Galaxy S26 Ultra seguiría siendo mi opción favorita. Por muy continuista que pueda parecer, si alguien está pensando en comprar un nuevo smartphone Android hoy y quiere lo mejor, el Galaxy S26 Ultra seguiría siendo mi recomendación sin ningún tipo de dudas.
