El cambio climático es, sin duda, uno de los más controvertidos asuntos noticiosos de la actualidad. Unos dicen que es un problema de todos, algunos opina que es sólo una excusa para hacer negocio y otros se empecinan en negarlo, pero lo cierto es que las temperaturas suben y las lluvias son cada vez más irregulares y difíciles de gestionar en muchos países. Dentro de ese contexto, las conferencias anuales sobre Cambio Climático que organiza Naciones Unidas se convierten, además de un foro de debate, en herramienta para concienciar a la población sobre un problema cierto que nos acecha, pero a veces son los propios organizadores quienes hacen un flaco favor a la causa: si ya en 2022 hubo cierta polémica al escogerse como sede Sharm-el Sheij, ciudad a la que sólo se llega en un tiempo razonable utilizando el avión, lo de este año clama ya al cielo. Y lo hace porque la sede es Dubai, la ciudad más poblada de Emiratos Árabes, una de las más poderosas monarquías petroleras del Golfo Pérsico.

presidente cop28 al jaber
 

Un presidente excepcional

Y por si fuera poco, para acabar de dar razones a quienes cada vez que se celebra una cumbre de este tipo dicen que todo es una broma, el presidente de la conferencia será Sultan Al Jaber, ministro de Industria de los Emiratos Árabes y presidente de la petrolera estatal emiratí. Cabe decir, sin embargo que , por normativa interna, la ONU otorga siempre la presidencia de estas convenciones a miembros del gobierno del país anfitrión. Lo habitual, además, es que el cargo recaiga en la persona que ha representado al país en cuestión en las últimas reuniones internacionales sobre materia climática celebradas. Y al Jaber es ese hombre.

Controvertidas cumbres

Las últimas cumbres sobre Cambio Climático se cerraron sin excesivos avances y, por ello, diferentes organizaciones ecologistas de todo el mundo han cuestionado la conveniencia de que sigan celebrándose con el actual formato. Ahora, la elección del Al Jaber les otorga nueva munición aunque, desde Naciones Unidas se recuerda que, además de todo lo anteriormente dicho, Al Jaber es director ejecutivo y fundador de Masdar, una empresa de energías renovables con sede en Abu Dabi participada en un 24% por la petrolera estatal emiratí. Con todo, la sospecha de que, una vez más, se ha puesto a la zorra a cuidar de las gallinas es esta vez más que fundada.