Todos lo sabemos: Google es lo más parecido a las Páginas Amarillas que existe hoy en día. El buscador nos procura información acerca de cualquier persona, empresa o institución y nos permite acceder, incluso, a datos personales como el correo electrónico, la dirección postal o el número de teléfono y, por eso, los ciberdelincuentes se valen de esta utilidad para recabar datos con los que cometer sus fechorías.

¿Se puede limitar?
Sí, rotundamente: Google ha creado una web a través de la que podemos solicitar que se eliminen de la base de datos que utiliza el buscador algunos de nuestros datos. Con todo, Google remarca también que no se trata de un paso definitivo, ya que otros buscadores pueden seguir manejándolos. De todos modos, al ser Google un buscador prácticamente hegemónico, el avance para nuestra privacidad es notable.
Todavía sigue siendo necesario contactar con diferentes webs
El anonimato, por tanto, no es posible y, como Google lo sabe, nos aconseja que contactemos con cada una de las web que sospechemos puede conservar datos nuestros. Sin duda, es un trabajo apto sólo para gente con mucho tiempo y ganas de que no se les conozca. Google, mientras, nos facilita un poco el proceso, pero se reserva la potestad de conservar la información que, según sus criterios, pueda ser útil para el resto de usuarios. En suma, nada nuevo bajo el Sol: seguirán haciendo con nuestros datos lo que les plazca.