Únicamente el 66% de los pagos se hace en efectivo, o eso dice al menos el Banco de España, que se fundamenta para hacerlo en datos propios con los que ha elaborado un informe que acaba de presentar en estas últimas semanas del año. El dato se refiere a lo que el Banco de España denomina “pagos no recurrentes en comercios físicos” y refleja que, aunque el efectivo seguiría siendo el método de pago preferido en España, los pagos electrónicos ganan terreno, ya que, en 2019, año del anterior informe, los pagos en efectivo suponían un 83% del total.

Otros sistemas
Los pagos recurrentes (alquileres, hipotecas, recibos e impuestos) se realizan mayoritariamente mediante domiciliaciones y, de entre los no recurrentes, aquellos en los que más se recurre a sistemas de pago electrónicos con los vinculados al transporte. Con todo, el importe medio de los pagos con tarjeta es mayor (38 euros) que el de los pagos en efectivo (22,6). De entre los pagos telemáticos, el preferido es la tarjeta de crédito, que se utiliza para abonar un 28% de las transacciones. Los pagos con tarjeta, eso sí, concentran el 36,8% del importe total.
Los pagos con el móvil no llegan ni al 5%
Lo que no acaba de convencer en España son los pagos mediante móvil, ya que este sistema sirve para saldar sólo un 3,7% de las transacciones. Con todo, no tengo muy claro de dónde saca sus datos el Banco de España porque, lo que soy yo (y como yo todos los que tengo alrededor, independientemente de su edad) llevo más de medio año sin pagar nada en efectivo.