Empiezan el viernes: tras el viaje inaugural de este lunes, Iryo, el tercer operador de alta velocidad ferroviaria que circula por vías españolas, comienza sus trayectos regulares este 25 de noviembre en el corredor Madrid-Barcelona y con parada intermedia en Zaragoza. Donde hasta hace nada sólo existía un monopolio que había durado 80 años (Renfe se fundó en 1941 y hasta 2021 fue el único operador que circulaba sobre la red ferroviaria de ancho europeo y convencional), hoy tenemos tres opciones si hablamos de alta velocidad: Ouigo, vinculada a la francesa SNCF; Iryo, participada por Trenitalia y Renfe, que operaa través de sus marcas AVE y Avlo.

viaggio inaugurale della nuova compagnia ferroviaria spagnola iryo
 

Sin incidentes

El viaje inaugural del lunes tuvo lugar entre Madrid y Valencia y congregó a ministros, empresarios, periodistas y representanes de las tres empresas (la citada Trenitalia y las españolas Air Nostrum y Globalvía) que han hecho posible que los trenes Frecciarossa (Flecha Roja) circulen por vías españolas. Las primeras circulaciones comerciales tendrán lugar el 25 de noviembre entre Madrid y Barcelona con parada en Zaragoza y, ya en diciembre, se empezará a rodar entre Madrid y Valencia. En marzo, llegará el turno de las líneas Madrid-Córdoba-Sevilla y Madrid-Córdoba-Málaga y, en junio, de la línea Madrid-Alicante.

Antes, hubo otro tren italiano

Los Frecciarossa no son, sin embargo, los primeros trenes de alta velocidad (habría que decir mejor velocidad alta, porque fue un precursor de los convoyes actuales) con sello italiano que han circulado por los caminos de hierro nacionales: en los años 70, un prototipo fabricado por CAF y Fiat Ferroviaria denominado ETR 401 y conocido aquí como Platanito por su color amarillo circuló en pruebas y a punto estuvo de ocupar el sitio que acabarían ocupando los Talgo Pendular, precedente directo de los actuales trenes de alta veocidad. El ETR 401 no ganó el pulso y aunque cubrió en 1979 la línea Madrid-Albacete y la Madrid-Jaén entre 1980 y 1982, acabó convertido en un tren turístico y fue retirado del servicio, eso sí, después de marcar en 1987 la que entonces fue la velocidad más alta alcanzada por un tren en España: 206 kilómetros hora, pero duró poco: hasta 1989, cuando una locomotora 269 Mitsubishi alcanzó los 215 kilómetros por hora. Hoy, el record de velocidad está en 390 y lo logró una Siemens 103-002 en 2006. El Platanito, mientras, duerme el sueño de los justos en una vía muerta de Castejón de Ebro. Los trenes de Iryo son capaces de circular a 360 kilómetros por hora.