El ministro de Economía alemán, Robert Habeck, pretende adelantar ocho años el abandono de los sistemas de generación de electricidad de carbón del país de 2038 a 2030 después de que el gigante RWE AG anunciase en octubre que cerraría sus centrales térmicas ese año. La propuesta de Habeck se refiere al resto de térmicas, principalmente situadas en la antigua Alemania Oriental, y llega pocos meses después de que, en julio de 2022, el mismo Habeck aprobase reactivar las térmicas de gas y petróleo para ahorrar gas este invierno.
Habeck considera que la generación de electricidad con carbón será cara y poco atractiva
El argumento del ministro de Economía alemán se vincula con los costes y la imagen y parte de una afirmación muy concreta: generar electricidad con carbón a partir de 2030 será caro y tendrá efectos negativos para la imagen del país. Con todo, cualquier decisión deberá, adelanta, “tomarse por consenso”, justo al revés de lo que se ha hecho aquí en España, donde las térmicas se cerraron primero y se empezaron a derribar después por decisión unilateral del Gobierno y sin escuchar a las eléctricas o a las comarcas mineras. Habeck, hay que tenerlo en cuenta, forma parte de Alianza 90/Los Verdes, pero ni siquiera eso (vista su voluntad de alcanzar consensos) le lleva a decisiones unilaterales como las que ha impuesto Teresa Ribera.
Las regiones mineras, en contra
Las regiones mineras alemanas no están de acuerdo con la decisión, así que el gobierno federal alemán lo tiene mal. Desde Sajonia-Anhalt, uno de los territorios lignitíferos más afamados de Europa Central, Reinar Haseloff, presidente del gobierno regional, considera que plantear adelantos en medio de una crisis energética es inadecuado, y el gobierno de Sajonia, otro territorio minero alemán, considera lo mismo. Ambos gobiernos regionales consideran desleal plantear adelantos y revocar acuerdos pactados, porque, además de tener efectos negativos sobre las economías de ambas zonas, complicarían el abastecimiento de energía. En Inglaterra, mientras tanto, están a punto de abrir la mina más moderna de Europa, pero su producción no se destinará a fines energéticos.
