Científicos integrantes de un equipo internacional hicieron un descubrimiento en un magnetar respecto a una de las señales claras de que un campo magnético puede cambiar la forma en la que viaja la luz, una predicción hecha originalmente por Werner Heisenberg y Hans Euler. El hallazgo es una estrella de neutrones que tiene un campo magnético superior a los 100 billones de gauss; fue nombrada 1E 1547.0-5408 y es tan impresionante porque sus condiciones no son fácilmente reproducibles en la Tierra, a tal grado de ser imposible.
El fenómeno que se estudia es la birrefringencia del vacío; la teoría cuántica señala que un espacio vacío podría contener fluctuaciones pequeñas, bajo un campo magnético descomunal, podrían afectar la luz dependiendo de su orientación. Los investigadores utilizaron un telescopio espacial IXPE de la NASA junto con otros instrumentos. Se mantuvo en observación durante más de 140 horas desde marzo hasta abril de 2025 para ver cómo estaban orientados los rayos X mientras la estrella completaba una vuelta tan rápida, casi dos segundos.
Los resultados de los hallazgos fueron por demás interesantes, pero aún faltan más observaciones
La polarización promedio de los rayos X más suaves alcanzó un 65%; en algunos momentos de la rotación, casi llegó al 80%. Lo que se pudo notar de inmediato es que la orientación seguía el campo magnético de la estrella de una forma donde los modelos tradicionales no lo explican de forma sencilla. La observación obligará inminentemente a revisar al mismo cosmos y a su estructura espacial, que lo desafían respecto a cómo se distribuye la materia a gran escala.
A pesar de dichas observaciones, los científicos no pueden confirmarlo definitivamente. Existen otros procesos en los magnetares que pueden alterar la luz, por lo que es necesario seguir con las observaciones y hacer simulaciones de mejor calidad que puedan descartar alternativas. La NASA está satisfecha con lo alcanzado debido a que es la señal más evidente y sólida, aunque falta tiempo para cerrar definitivamente el caso de estudio. Aunque no se defina pronto, ya se podría hablar de que el vacío puede ser medible a través de propiedades físicas. Nunca harán falta las teorías que hagan replantearlo todo.
