Cuando falta un mes para el eclipse solar total que se podrá ver desde Catalunya el 12 de agosto, aparece la picaresca en la venta de gafas para poder ver este fenómeno astronómico. Ante esta situación, la Agència Catalana del Consum (ACC) está inspeccionando la venta física y en línea de gafas para el eclipse solar y ya ha iniciado una campaña para comprobar que estos productos cumplen los requisitos de seguridad que exige la normativa europea. Como alertan los oftalmólogos, la única manera segura de ver el fenómeno es utilizando gafas homologadas específicamente para eclipses con certificación ISO 12312-2, ya que cualquier otro sistema de protección es insuficiente.
La Agència Catalana del Consum revisa los 15 modelos de gafas que se comercializarán en Catalunya para certificar que el producto reúne una serie de condiciones. La Agència inmovilizará o retirará productos que incumplan la normativa, y puede imponer sanciones a los fabricantes y vendedores si no lo hacen. Por otra parte, se aconseja a los ciudadanos que "no se la jueguen" con productos no homologados y que sigan las recomendaciones de la administración para ver el eclipse. En la campaña de control de la Agència Catalana del Consum, el personal inspector verifica, entre otros aspectos, que el producto incorpora el marcado CE; que indica el cumplimiento de la norma UNE-EN ISO 12312-2:2015, aplicable a los filtros para la observación directa del sol; que el fabricante o el importador están debidamente identificados; y que las instrucciones de uso y las advertencias de seguridad son accesibles a los consumidores. En cuanto a las ventas por internet, también se comprueba que toda la información obligatoria sea visible para el consumidor antes de formalizar la compra.
Recomendaciones: ni gafas de sol ni radiografías
Igualmente, desde la agencia se ha emitido una serie de recomendaciones. La principal, que los consumidores se aseguren de que las gafas que adquieren cumplen todas estas condiciones y lo indiquen directamente en el producto o en la información de compra. "Nosotros recomendamos sobre todo que la gente no se la juegue, porque (unas malas gafas) pueden causar daños oculares irreversibles", explica Judit Pujol, subdirectora de Disciplina de Mercado de la Agència Catalana del Consum, en declaraciones a la ACN. Pujol insiste en que es "muy importante" que la gente atienda las recomendaciones que se dan desde la administración, y que las gafas se compren "en establecimientos de confianza". Sobre todo, añade, que nadie "se piense que porque unas gafas de sol tienen un cristal muy oscuro sirven, o que puedo mirar a través de una radiografía... Estas cosas que normalmente oímos, no las hagamos y vayamos seguros, cuidando nuestra salud visual", reitera. "Si vemos que unas gafas pueden ser perjudiciales porque hay indicios de que no tienen la seguridad que deben tener, o que no cumplen con la normativa, lo que haremos es o retirar del mercado o inmovilizar; incluso podemos recuperar aquellas unidades que han sido vendidas anteriormente", concluye.
Máxima precaución
A pesar de su espectacularidad, un eclipse solar total es un fenómeno que hay que contemplar con la máxima precaución, avisan las autoridades. Mirar el Sol directamente sin la protección adecuada puede provocar lesiones oculares graves e irreversibles, explican los oftalmólogos. Este riesgo, añaden, es presente en los instantes previos y posteriores a la totalidad del eclipse, no solo en las zonas donde es total, sino también en el caso de las zonas en que solo sea parcial, como ocurre en Barcelona y Girona. Por eso es imprescindible utilizar siempre métodos de observación seguros y homologados.
Para disfrutar del espectáculo de manera segura hay diferentes opciones. El método más conocido son las gafas con filtro solar, que deben estar certificadas según la norma ISO 12312-2. También se pueden usar métodos de observación indirecta, como los telescopios equipados con filtros solares adecuados o el sencillo método pinhole, un pequeño agujero en una caja de cartón o cartulina, que proyecta la imagen del Sol sobre una superficie, lo que permite seguir el eclipse sin ningún tipo de riesgo para la vista.