Estás a tiempo para pensar y concluir si renovarás tu iPhone actual por uno de los nuevos dispositivos que presentará Apple en septiembre. Es muy posible que exista escasez de productos, en gran medida por la escasez de componentes, específicamente la memoria. Un analista de semiconductores señala que Apple tiene inconvenientes para conseguir memoria DRAM para concluir la producción de los iPhone. TSMC, por su parte, tiene procesadores que no han sido empaquetados a la espera de estos chips de memoria.
Recordemos que estos iPhone llevarán el chip A20 Pro con el proceso de 2 nanómetros de TSMC y utilizan un nuevo encapsulado llamado WIM; es un módulo multichip en cuanto a oblea que integra el procesador y la memoria DRAM en ella. En este caso, TSMC necesita la memoria a la brevedad para terminar el proceso, por lo que necesitarán una estrategia para acelerar el proceso y retrasarse lo menos posible.
Apple tiene problemas para la terminación de sus chips A20 Pro para los iPhone 18 Pro y el iPhone Ultra
La demanda inicial de nuevos iPhone podría estar cubierta con sus ensambladores, pero el inventario en tiendas minoristas podría agotarse muy rápido, por lo que los plazos de entrega se extenderían por un evidente retraso. El problema es que lo que sucede con la memoria DRAM le afecta a TSMC y también a los demás involucrados en el ensamblaje final. Por ejemplo, el ensamblaje de las placas base y el ensamblaje final de los dispositivos que indudablemente afectará a Foxconn, uno de los socios más valiosos de los de Cupertino.
Un ejemplo de lo que está ocurriendo con la memoria DRAM lo hemos visto con otros productos; la escasez ha provocado que los usuarios no puedan adquirir rápidamente un Mac Studio, un Mac mini o un MacBook Air. Los fabricantes están priorizando los pedidos de este componente a los centros de datos de IA, como ya te pudiste dar cuenta en artículos anteriores relacionados con la escasez y crisis de componentes. Mientras tanto, los iPhone se mantienen estables dentro de lo posible, pero el dispositivo por el cual se podría complicar todo para adquirirlo es el iPhone Ultra. Habrá menos unidades de las que se proyectan originalmente para un iPhone Pro o normal, por lo que la disponibilidad será más limitada y, ante un posible éxito, seguramente habrá mucha reventa a precios de locura en lo que Apple puede reabastecerse.

El iPhone Ultra tiene un precio proyectado de hasta 2.500 dólares; su diseño podría ser una ventaja para que usuarios que son clientes habituales de los iPhone Pro Max contemplen adquirirlo, además de que los clientes en Estados Unidos podrían ver la nueva opción de renta. Los iPhone 18 Pro y iPhone 18 Pro Max subirán de precio; los analistas creen que este aumento sería de hasta 300 dólares.
Como un ejemplo de lo que sucedió el año pasado con el lanzamiento de los iPhone, los plazos de envío sin crisis se extendieron hasta octubre. En este caso, no habrá forma de evitar un plazo mayor debido a que no habrá un iPhone 18 normal o un iPhone Air 2 sino hasta la próxima primavera. Si deseas tener uno de los nuevos iPhone, deberás reservarlo apenas abra este periodo; de lo contrario, te encontrarás con plazos de envío que podrían llegar hasta noviembre o diciembre.