Un estudio publicado en Astronomy & Astrophysics indica cuál es la medición más precisa de la expansión del universo. Los investigadores mencionan unos 73,5 kilómetros por megapársec, en física traducido como 7 sigma. El problema es que, viéndolo desde un punto de vista como universo primitivo, las mediciones bajan a 67,24 km por megapársec. La comunidad científica lo bautiza como la tensión de Hubble a la diferencia en las mediciones.
El universo tal y como lo conocemos, hasta ahora, tiene un origen de 13.800 millones de años y no ha parado de expandirse. Esa velocidad expansiva lleva el nombre de Hubble (como el telescopio), conocido como H0. Gracias a eso es posible conocer la edad y el tamaño del universo, saber la distancia entre galaxias y saber lo que hace la energía oscura en pro del procedimiento.
Mediciones que se ponen en duda ante un universo que sigue siendo, en parte, desconocido
La diferencia podría radicar dependiendo de hacia dónde se observa el universo respecto a las velocidades. Si se parte de la base a lo más cercano a nosotros en el espacio y el tiempo, la cifra es entre 72 y 74 km/Mpc. Cuando se utilizan instrumentos que analizan la luz del universo, entre lo antiguo y lejano, es cuando se produce un número entre 67 y 68 km/Mpc. Los métodos son del todo fiables; el problema son los números.
Existe algo que podría marcar la diferencia, la medición de distancias en el espacio. Se puede medir la variación de estrellas vecinas tomando en cuenta el movimiento de la Tierra, luego en las estrellas que parpadean con un brillo que es muy familiar, las conocidas cefeidas, y después se concluye con el pico de luz de las supernovas. Con que uno de los cálculos en el proceso sea malo, esa es la variación que existe en la medición total. Es por eso que se cambió todo el sistema de medición y se creó una nueva red compleja para cruzar los datos entre métodos y astros distintos. El resultado que dio fue de 73,5 km/Mpc.

La física tendrá que intervenir algún día para poder comprender este tipo de mediciones y, sobre todo, para que la cosmología pueda seguir estudiando al universo. Los autores del estudio publicaron sus hallazgos en GitHub para aquel individuo experto en el tema o para algún otro grupo de científicos que quiera sumergirse en el tema. Lo que es una realidad es que el universo tiene secretos, los mismos que aún se siguen descubriendo. La expansión es uno de ellos; aunque se sepa cómo medirlo, puede que pasen muchos años para determinar una fórmula concreta. Mientras tanto, tenemos que conformarnos con la información que existe, que por ahora parece ser suficiente.