Era una de las mejores apuestas para encontrar vida extraterrestre, pero un nuevo estudio complica las cosas

Durante años los astrofísicos han puesto su mirada en Europa, la luna helada de Júpiter. Se sabe que el satélite cuenta con un océano de agua bajo la enorme capa de hielo de la superficie que es uno de los lugares más prometedores del sistema solar para buscar unas condiciones habitables compatibles con la vida tal y como la conocemos. Sin embargo, un nuevo estudio asegura que sería casi imposible que una nave que pudiera aterrizar allí descubriera vida.

Acceder al océano oculto de Europa sería casi imposible

Europa ha cautivado a los científicos durante décadas por su vasto océano de agua líquida oculto bajo su superficie helada. Creemos que se dan las condiciones para que pueda surgir la vida; sin embargo es probable que nunca lo sepamos. Una nueva investigación dirigida por el científico Lujendra Ojha indica que acceder al material del océano profundo de Europa podría ser mucho más difícil de lo que se creía.

Este nuevo estudio publicado en Nature Astronomy pone en duda una de las ideas más aceptadas sobre Europa. Hasta ahora se pensaba que el agua de su océano subterráneo podía ascender a través de grietas en la gruesa capa de hielo y formar pequeños depósitos cerca de la superficie, algo que facilitaría enormemente su estudio por parte de futuras misiones espaciales.

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Europa siempre ha sido una de las apuestas para encontrar vida fuera de la Tierra | Imagen: NASA/JPL-Caltech

Sin embargo, tras realizar simulaciones por ordenador, los investigadores han concluido que ese proceso es mucho menos probable de lo que se creía. El problema es que el agua perdería calor muy rápidamente mientras asciende por las fracturas del hielo debido a la fuerte turbulencia, lo que provocaría la formación de pequeños cristales de hielo capaces de bloquear esas grietas en cuestión de horas.

Según los autores, esto significa que el hielo de Europa podría actuar como una barrera mucho más eficaz entre el océano y la superficie. En consecuencia, si en el futuro se detectan pequeñas bolsas de agua líquida bajo el hielo, es posible que no procedan del océano profundo, sino que se hayan formado por el deshielo localizado de la propia capa helada.

Este hallazgo es especialmente relevante de cara a las próximas misiones Europa Clipper de la NASA y JUICE de la Agencia Espacial Europea. Ambas estudiarán con detalle la luna de Júpiter durante la próxima década y podrían confirmar si esos depósitos de agua existen realmente y cuál es su origen, una información clave para comprender si Europa sigue siendo uno de los lugares con más posibilidades de albergar vida fuera de la Tierra. Aunque siempre nos quedarán otras oportunidades de encontrar vida extraterrestre.