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A Elon Musk ha dejado de interesarle el pleito judicial contra Apple, pero ¿qué ha sucedido durante el proceso para llegar a este punto? El archivo de la causa se ha tramitado como una desestimación con perjuicio (dismissal with prejudice), una figura jurídica que implica un cierre definitivo e impide a las empresas querellantes (X Corp. y xAI) volver a interponer las mismas acciones legales contra los de Cupertino en el futuro. Este movimiento judicial desvincula por completo a Apple de la demanda, concentrando los recursos legales exclusivamente en OpenAI.

"Los demandantes han resuelto sus reclamaciones en esta acción contra la demandada Apple Inc. Por consiguiente, los demandantes solicitan, conforme a la Regla 41(a)(2) de las Reglas Federales de Procedimiento Civil, el sobreseimiento definitivo de sus reclamaciones contra Apple. Apple no se opone a esta solicitud".

El origen de la disputa: acusaciones de monopolio y trato de favor

La demanda inicial, presentada en 2025, acusaba a Apple y a OpenAI de confabulación para afianzar un monopolio en el sector de la inteligencia artificial. Según la tesis planteada por las compañías de Elon Musk, la integración de ChatGPT en iOS a través de Apple Intelligence constituía un "intento desesperado por proteger el dominio de los móviles inteligentes". En el escrito se alegaba que el modelo desarrollado por xAI carecía de la integración nativa y preferente en el sistema operativo de Apple de la que sí gozaba ChatGPT con Siri.

Se acusó a Apple de relegar deliberadamente las aplicaciones de chatbots de terceros y la propia app de X para perjudicar a sus competidores. La acusación exigía miles de millones de dólares en concepto de daños y perjuicios por la presunta "obstrucción a la innovación" en la industria tecnológica.

Demanda de X contra Apple y OpenAI

La defensa de Apple y la retirada estratégica de Musk

Desde el inicio del litigio, Apple sostuvo que la alianza con OpenAI no era exclusiva, haciendo público su plan de integrar múltiples modelos generativos en su ecosistema. De hecho, la compañía formalizó acuerdos posteriores para incorporar Google Gemini en las funciones avanzadas de Siri, manteniendo conversaciones abiertas con firmas como Anthropic. Aunque el tribunal denegó la petición inicial de desestimación presentada por Apple en octubre del año pasado, el caso apenas registró avances sustanciales.

Ante la falta de pruebas determinantes para sostener la acusación de monopolio y con un volumen de costes legales en constante aumento, Elon Musk ha optado por claudicar frente a Apple para enfocar toda su estrategia jurídica directamente contra Sam Altman y OpenAI. La retirada de la demanda contra Apple demuestra cómo la estrategia de plataforma abierta para la IA adoptada por Tim Cook inicialmente inutiliza los argumentos sobre exclusividad, dejando a Elon Musk en una posición procesal donde le resulta más eficiente litigar de forma directa contra OpenAI.