En este 2026 se ha hecho notoria una escasez de componentes seria para fabricantes y usuarios. Habrás leído que se debe a la IA y es que están destinando la mayoría de RAM para nutrir los centros de datos. Puede que el problema se prolongue hasta el 2027; mientras eso va en curso, muchos productos respecto a piezas y componentes han subido de precio. 

Lo que es muy curioso es que esto ya se vivió en años pasados y eso que no existía ni remotamente la tecnología con la que contamos hoy. Casualmente, sucedió con un producto de Apple que era un disco duro llamado ProFile de 5 MB. Su lanzamiento fue en pleno 1981 y su costo era de 3.499 dólares, lo que vale un Apple Vision Pro en la actualidad, aunque por temas de inflación y variabilidad económica no lo podemos comparar directamente. ¿Por qué era tan caro en una época así?

Un disco duro de 5 MB a un precio de infarto en 1980

Es como pagar 700.000 por GB de almacenamiento en esos años, una completa locura. Lo peor es que ese disco duro solo podría tener una (casi) foto de un móvil actual. Si consideramos una foto en HD de 2 MP con resolución de 1920 x 1080, lo cubre completamente. ¿De dónde proviene cómo se dicta el almacenamiento? Proviene de dos leyes: la ley de Moore y, para complementarla, la ley de Kryder. La primera establecía que la potencia de procesamiento y memoria se duplica cada 18 meses por las mejoras en semiconductores o transistores. En la de Kryder es el crecimiento exponencialmente mayor y con más rapidez; la densidad del disco se duplica cada 13 meses. 

De los 5 MB ya nos hemos distanciado muchísimo. El estándar en ordenadores suele ser de 256 GB y ya no son discos duros, sino de estado sólido. Dejamos los MB por los TB, por lo que estas leyes han cumplido a cabalidad, aunque indican que la ley de Kryder se ha ralentizado. El problema es que ahora los costos y capacidades del almacenamiento influyen totalmente. 

Apple ProFile de 5 MB

Del disco duro al estado sólido, una reducción de tamaño tanto físico como virtual

Hemos visto también que el tamaño de un disco duro se ha venido reduciendo con el tiempo, por lo que ahora ya es más frecuente ver 1 TB en un producto muy pequeño. Aunque tampoco podemos exagerar, los petabytes aún no llegan a estos tamaños que conocemos. En este caso, ya depende de un inconveniente físico, debido a que los fabricantes deben incrementar el tamaño de los platos dentro de la carcasa. Lograr el equilibrio entre el tamaño del dispositivo y el calor que genera

Si bien es cierto que podrían fabricarse otra vez discos más grandes, esto no lo soluciona del todo. Lo que se busca es reducir el tamaño de los platos para que se puedan apilar más unidades. Lo mejor es el equilibrio para evitar sobrecalentamientos. Los fabricantes más importantes, como Seagate, Western Digital y Toshiba, están tratando de hacer una solución grande y de lo mejor posible mediante grabación magnética asistida por energía. Mientras eso sucede, las empresas trabajan con la grabación magnética asistida por calor que ya está dominada por Toshiba y Western Digital. Se utilizan platos fabricados con vidrio y aleaciones de materiales tales como el hierro y el platino. La meta es que se alcancen discos de 100 TB, pero hasta el 2030 o 2031. 

La IA se está devorando componentes

¿Qué está pasando con los centros de datos?

Jamás pensábamos que vendría una fuerza tecnológica mayor a hacernos daño, aunque en este punto de la historia no sabemos si es un daño contundente o es un mal para un bien común. Los centros de datos son los que hacen posibles muchas de las actividades que hacemos. Por ejemplo, el almacenamiento en la nube se sostiene gracias a la infraestructura física. Los servidores contienen discos duros físicos donde se están haciendo continuamente copias de seguridad. Existen otras empresas que necesitan de estos centros de datos para sus plataformas en línea. Cuanto más grandes y potentes se vuelvan, los centros de datos demandarán más capacidad tanto de almacenamiento como de procesamiento para operar.

Nosotros, como usuarios, nos podemos mantener con tamaños de almacenamiento prudentes, por lo que el almacenamiento en mayor escala y de lo más grande en un inicio estará destinado solo para empresas y sus clientes, que vendrían siendo más empresas. Por lo que pagar por almacenamiento no será tan difícil como lo era con ese disco duro de Apple.