¿Recuerdas que hace justo unas semanas saludábamos la utilidad Crash Detection como una de las más interesantes novedades que incorporaba el iPhone 14? Seguro que sí porque, probablemente y como a nosotros, también te fascinó la posibilidad de que tu móvil, en el caso de vivir una situación tan comprometida como un accidente de tráfico pudiera avisar por ti a los servicios de emergencia. Pues bien, la utilidad puede hacer eso y, además, avisar a esos mismos servicios en situaciones que no entrañan riesgo alguno. Los técnicos de Apple, parece, han sido demasiado concienzudos e, incluso, algo tan inocente como un viaje en montaña rusa puede activar este sistema.

Imagen colisión Iphone
Imagen colisión Iphone

Un mal viaje

Justo eso fue lo que le ocurrió a Sara White una usuaria norteamericana de iPhone que, justo después de disfrutar de la montaña rusa Mystic Timbers del parque de atracciones Kings Island de Ohio descubrió, al desbloquear su móvil y antes de dirigirse a otra atracción, que la pantalla del teléfono estaba llena de notificaciones de llamadas perdidas y el buzón de voz, de mensajes de un técnico del servicio de emergencias preguntándole si se encontraba bien. Sara, de 39 años y dentista, había disfrutado de la montaña rusa con el móvil guardado en un riñonera y la velocidad de la atracción, sus rápidos movimientos y sus bruscas frenadas habían actividado los sensores del sistema Crash Detection.

Demasiado concienzudo

El sistema de Apple combina la información de distintos sensores para detectar situaciones de peligro potencial. Si se detecta uno, muestra una advertencia en pantalla durante 10 segundos y, justo después, inicia una cuenta atrás de 10 segundos acompañada de un sonido de alarma antes de llamar a los servicios de emergencias.

El problema principal, además de los falsos positivos, reside en otro elemento: el mensaje de alarma que incluye el sistema por defecto y que describe, siempre, una colisión grave y señala que podría haber habido un choque, abriendo la posibilidad de un aviso erróneo como el que vivió Sara. En todo caso, tampoco es tan grave: mejor diez falsas alarmas que un solo conductor muerto por no haber recibido ayuda a tiempo.