¿Se te ha pasado alguna vez por la cabeza complicarle la vida a alguien mediante un correo electrónico masivo en el que se revela alguna circunstancia comprometida sobre él? Si es así, mucho ojo, porque hacer tal cosa es un delito que se castiga con penas de prisión e indemnizaciones a la víctima. Es lo que le acaba de pasar, según explica en su perfil de Linkedin el abogado especialista en sociedad de la información y transformación digital Ramon Arnó, a un individuo que, durante la primavera de 2021, se dedicó a revelar mediante correos electrónicos dirigidos a terceros datos sobre la orientación sexual de un antiguo jefe suyo.

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Diez meses de prisión e indemnización de 3.000 euros

En tanto que dicha conducta se considera constituye un delito de revelación de secretos y tras haberse desestimado el recurso de apelación formulado por el acusado, este mes de mayo se ha confirmado la sentencia condenatoria según la cual se castiga al acusado con diez meses de prisión y se le obliga a abonar 3.000 euros a la víctima. En su recurso, el ya condenado alegaba que no estaba acreditado que él hubiese enviado los correos y que, aunque se remitieron empleando la línea telefónica de la que era titular, podrían haber sido remitidos por terceros que accedieron a su router.

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La orientación sexual, dato sensible

En los correos remitidos con ánimo de perjudicar a la víctima se explicitaba, según explica el portal especializado en información jurídica confilegal.com, sus intereses sexuales y, a modo de prueba de la afirmación, se remitía también un pdf con imágenes en las que aparecía el perfil de la víctima de una red social dirigida a personas con una orientación determinada. Antes, el ya condenado había enviado un correo a la víctima en el que se le indicaba que conocía su perfil en la citada red y que lo iba a remitir a sus jefes y compañeros de trabajo, algo que acabó haciendo. Inmiscuirse en cuestiones privadas y difundirlas con ánimo de perjudicar a alguien sale, como nos evidencia esta sentencia y explica en su Linkedin el abogado Ramon Arnó, bastante caro.