El ligoteo cibernético está a la orden del día y, por comodidad y eficacia, parece que ha vencido para siempre a los métodos tradicionales. Con todo, antes de descargarse una aplicación de este tipo hay que tener claras algunas cosas: el programa puede conservar todos los datos e imágenes que le facilitas y, si contratas algún servicio de pago, está obligado a conservar tus datos fiscales hasta durante diez años. Con todo, de estos promenores se nos avisa nada más abrir una cuenta, pero conviene tener claras otras cosas que jamás debes hacer en Tinder o aplicaciones similares porque, no lo olvidemos, estos aplicativos son lo más parecido a un pub o una discoteca que puedes encontrar en el universo cibernético. Por tanto, lo sensato es no hacer en ellos nada que no harías en el mundo real, por mucho que nos digan que los códigos son distintos.

¿Qué no hacer?
Al final, se trata de aplicar el sentido común: nunca envíes dinero a alguien que acabas de conocer o compartas datos financieros; no facilites datos como tu número de DNI, tu dirección o tu número de Seguridad Social; no informes de tus actividades diarias; ten cuidado con los flechazos a larga distancia; ten ojo a la hora de aceptar llamadas de teléfono o videollamadas; avisa a conocidos de si has quedado con alguien y queda, por supuesto, en lugares públicos y no aceptes nada que no te convenza sólo por quedar bien. Hay más estafadores del amor de los que parece.
¿Qué información guardan estas aplicaciones?
Si decimos que sí a todo lo que se nos propone –principalmente por no habernos leído la política de privacidad, conviene saber que Tinder, por ejemplo, guardará datos sobre nuestro dispositivo entre los que figuran la dirección IP y hasta el modelo de móvil y, también, conservará nuestra localización y hasta nuestra geometría facial. Si permites que tu cuenta en estos aplicativos se vincule a otros perfiles tuyos en redes, los datos a los que la aplicación accede se multiplica. Por supuesto, ninguna app de ligoteo se hace cargo de lo que pueda suceder con las imágenes y los datos que hagas públicos en charlas privadas.