Conducir de noche es para muchos un placer: con la carretera prácticamente vacía y arropados por la calefacción o el aire acondicionado (según la época) y la música que escojas, no tiene nada que ver con cubrir kilómetros en horas diurnas, cuando la interacción con otros usuarios de la vía hace todo mucho más difícil y tedioso. Como mucho, algún camión o, si viajas acompañado, el ronquido de alguno de tus pasajeros, pueden perturbarte por la noche en la carretera. Si eres de los que gustan de conducir de noche, eso sí, conviene que no te relajes en exceso porque, y así lo recuerda una campaña que acaba de activar la DGT, el anochecer y el amanecer son momentos de alta siniestralidad. Ambos son momentos propicios para deslumbramientos que pueden producir cegueras momentáneas.

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Más de 1.100 muertos

Durante el año 2022, 1.145 personas han muerto en 1.042 siniestros acaecidos en carreteras españolas y buena parte de ellos han tenido lugar durante esas horas críticas a las que se refiere la DGT en la campaña que acaba de activar. Los cambios en la luminosidad que se producen en esas horas propician despistes y errores que, a veces son fatales.

Vigilar la visión

Es crucial, por tanto, revisar adecuadamente tu visión y utilizar las gafas que puedas necesitar si vas a utilizar (como peatón o como conductor) una carretera en horario nocturno. Una cuarta parte de los siniestros, y así lño advierte la DGT, tienen relación directa con fallos en la observación o pérdidas de atención visual. Por tanto, si conduces de noche, extrema las precauciones y nunca olvides tus gafas o lentillas. Para el amanecer y el anochecer, las gafas de sol (graduadas o no) son especialmente aconsejables.