El iPhone X es, sin lugar a dudas, uno de los teléfonos móviles más importantes, no solo dentro del catálogo de smartphones de Apple, sino también de la industria. Marcó el inicio de una nueva etapa dorada del iPhone, una etapa repleta de cambios que contribuirían a mejorar considerablemente el diseño de los teléfonos móviles de la firma californiana. Ahora, tristemente, decimos adiós a este icónico modelo. Hoy decimos adiós al iPhone X.
La obsolescencia programada avanza a un ritmo inversamente proporcional a la innovación tecnológica. Cuanto mayor es la progresión de la industria de la tecnología, más rápido sucede el desvanecimiento hacia las arenas del olvido de los dispositivos de electrónica de generaciones anteriores. Apple acaba de declarar oficialmente obsoleto a su icónico iPhone X. ¿Qué significa esto? Te lo contamos a continuación.
Adiós al iPhone X, adiós al iPhone del 10º aniversario
El término «obsoleto» puede resultar más dramático de lo que realmente implica. En el caso del iPhone X, Apple utiliza esta categoría para indicar que el dispositivo ha dejado de estar disponible para reparaciones y servicios de hardware en las Apple Store y en las tiendas de los proveedores de servicios autorizados. La compañía considera obsoleto un producto cuando han pasado siete años desde que dejó de distribuirlo. El iPhone X dejó de venderse oficialmente en septiembre de 2018, aunque algunas unidades continuaron disponibles durante más tiempo en determinados distribuidores.
Antes de llegar a este punto la firma californiana lo declaró «vintage» o antiguo. Apple considera vintage un producto cuando han pasado más de cinco años desde que dejó de distribuirse, pero menos de siete. Durante este periodo todavía puede recibir reparaciones, aunque la disponibilidad de piezas y servicios depende de cada producto y de su disponibilidad. Al alcanzar los siete años, pasa definitivamente a la lista de productos obsoletos.
Pero el iPhone X merece ser recordado por mucho más que por la fecha en la que Apple ha decidido retirarlo de sus servicios. Presentado en 2017, supuso uno de los mayores cambios de diseño de la historia del iPhone. Apple eliminó por primera vez el clásico botón de inicio y Touch ID para apostar por una pantalla OLED prácticamente sin marcos y por Face ID como sistema de reconocimiento facial.
Y entonces apareció el notch. Aquella pequeña pestaña situada en la parte superior de la pantalla generó críticas y bromas durante meses, pero terminó convirtiéndose en una de las señas de identidad del iPhone durante varias generaciones. En su interior se encontraban las cámaras y sensores necesarios para hacer funcionar Face ID.
A todo esto se sumaban un diseño de cristal, un marco de acero inoxidable y el procesador A11 Bionic. Además, el iPhone X fue el primer teléfono de Apple con pantalla OLED. iOS 16 fue su última gran actualización de software.
Casi nueve años después de su presentación, el iPhone X ya forma parte de la historia de Apple. Y aunque técnicamente sea obsoleto, su diseño será recordado en el tiempo como el inicio de lo que es ahora el iPhone.
