En agosto, pocas tareas hay más complicadas que la de hacer la maleta. Se asemeja, de hecho, a completar un rompecabezas en tiempo de récord y con espacio cada vez menor, ya que las aerolíneas reducen el tamaño del equipaje que se puede llevar en cabina al mismo ritmo que incrementan la cuantía de los suplementos que se pagan por facturar. En breve, hasta los trenes puede que hagan lo mismo. Ante este dilema, hay una serie de sencillos consejos que te permitirán llegar con menos esfuerzo a ese feliz momento en el que cierras la maleta y lo único que queda es salir de vacaciones.

Haz una lista
Planificar siempre es una buena estrategia y, por eso, antes de empezar a vaciar armarios, es buena idea hacer una lista con todo lo que puedes necesitar, recopilarlo, distribuirlo después sobre una superficie plana que te permita verlo todo y, paso a paso, ir tachando de la lista cada prenda o complemento que introduces en la maleta.
Ropa enrollada
Casi siempre se opta por doblar la ropa, pero si te decides a enrollarla, conseguirás que tus prendas ocupen menos y aprovecharás mejor el espacio. Por supuesto, habrá prendas como chaquetas o americanas que no conviene enrollar, pero siempre puedes dejarlas para el final y colocarlas sobre el resto.

¿Y si envasas la ropa al vacío?
Para hacerlo, necesitarás bolsas especiales y una bomba de vacío. Es un sistema idóneo para llevarte prendas muy grandes como abrigos o chaquetones y no ocupar demasiado espacio. Sólo hay un problema: cuando las saques, vas a tener que planchar.
Compra ropa
Al final, es la mejor opción porque, quieras o no, seguro que vuelves de tu viaje con más ropa que la que llevabas, ya que las compras suelen ser una de las actividades vacacionales que más éxito tienen. Viaja sólo con lo imprescindible y una maleta pequeña en la que, entre la ropa que te lleves, puedes incluir una bolsa de deporte u otra maleta menor. A la vuelta, eso sí, tendrás que facturar si eres de los que compran mucho.