Los datos proceden del índice de precios que elabora la FAO, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, y ahí están: en octubre el precio de la carne en los mercados internacionales bajo un 1,4% y es ya el cuarto mes consecutivo de bajada pero, mientras, los precios de este alimento no paran de crecer en las tiendas y supermercados. En España y según el Instituto Nacional de Estadística, la carne de ave ha incrementado su precio en un 18,3% en lo que va de año y el vacuno, en un 14,9%. Porcino y ovino lo han hecho, respectivamente, en un 12,3% y un 9,8%. En otros países, caso de Colombia, el vacuno ha subido un 23% y el Ministerio de Agricultura plantea abordar un análisis de la situación con los sectores productivos, pero aquí, en nuestro país, nadie mueve ficha. Y con las Navidades en el horizonte, todo indica que la carne seguirá subiendo.

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¿Por qué baja el precio en los mercados internacionales?

Según la FAO, la bajada es resultado de “los efectos de las fluctuaciones de los tipos de cambio y el aumento estacional de los suministros procedentes de Oceanía ante la atonía de las importaciones”. Son, ambos, factores ajenos a la dinámica de la industria cárnica europea, que vive momentos complicados por la falta de piensos y el incremento de los precios de la energía que genera la Guerra de Ucrania y la implementación de normativas de bienestar animal cada vez más exigentes, se indica desde las organizaciones de productores. ¿Qué puede llegar a suceder? Pues ante las menguas en el consumo de carne que se registra ya en España como consecuencia de la subida de precio constante, es posible que se incremente la entrada de carne procedente de terceros países, más barata que la nacional y que la situación se complique aún más para la ganadería nacional. El último informe publicado (con fecha de agosto) sobre Consumo Alimentario en el Hogar del Ministerio de Agricultura evidenciaba preocupantes menguas en el consumo de las carnes más populares fue mucho mayor: una 14,2% menos de pollo, un 10,2% menos de cerdo, un 18,4% menos de vacuno, un 16% menos de conejo y un 26,7% menos de cordero.

La leche también baja

La paradoja que afecta a la carne implica también a la leche, que ha subido en las tiendas un 25% en lo que va de año si es entera y un 21% si es desnatada, según el INE. La FAO, sin embargo, nos indica que los precios internaciones de los lácteos bajaron un 1,7% en octubre. ¿Qué estamos haciendo mal?