Tras el gran éxito alcanzado en la misión Artemis II, donde un equipo de astronautas traspasó los límites de la exploración espacial viajando hasta la cara oculta de la Luna, la NASA sigue planeando el desarrollo de la base lunar que nos permitirá seguir expandiendo nuestro conocimiento del Sistema Solar y alcanzar la ansiada conquista de Marte, el desértico planeta rojo. La agencia espacial de Estados Unidos está pensando a lo grande y ya ha compartido ciertos detalles muy interesantes sobre la base lunar que construirá de aquí al año 2030.
Las misiones de la base lunar se dividirán en tres fases
El programa espacial Artemis augura un futuro prometedor para la exploración espacial. A lo largo de la próxima década, la NASA construirá una gigantesca base lunar repleta de poderosas herramientas tecnológicas y la última innovación en drones y vehículos rover. Al parecer, la construcción de la base lunar, que ha pospuesto los planes de lanzamiento de cohetes a Marte, se dividirá en tres fases.
- Fase 1 (2026 - 2029): Misiones robóticas para asegurar el acceso a la superficie lunar. Experimentos y pruebas tecnológicas. Despliegue de drones MoonFall en el Polo Sur de la Luna.
- Fase 2 (2029 - 2032): Transición hacia el ensamblaje de la infraestructura semipermanente, operaciones de logística e inicio de la habitación en la Luna.
- Fase 3 (2032 - Más allá): Conseguir la presencia sostenible de la humanidad en la Luna. Rotaciones de equipos de astronautas y numerosas actividades en la superficie.
Cómo será la base lunar de la NASA

La primera base lunar de la humanidad en nuestro querido satélite gris se construirá muy cerca del polo sur para conseguir hielo de agua. Este preciado recurso será de vital importancia para el programa Artemis. La infraestructura abarcará cientos de kilómetros cuadrados. Sin embargo, la NASA planea explorar diferentes regiones para maximizar la combinación de objetivos científicos en la Luna y asegurar la viabilidad de una presencia permanente.
La directora de arquitectura del programa de la base lunar de la NASA, Nujoud Merancy, indicaba que la agencia debe estudiar todas las probabilidades antes de elegir la ubicación de la construcción:
No hay ningún punto que cubra toda la ciencia, toda la tecnología y todas las necesidades de habitabilidad en la superficie, incluso en el área local, debes considerar el terreno. Tendremos los habitats en la cima de las montañas donde tengan luz solar.
Por otra parte, los sistemas de energía y los sistemas nucleares estarán situados a más de 1 kilómetro de la base lunar. Además, la NASA también desplegará diferentes drones MoonFall que explorarán la región del sur de la Luna para estudiar el terreno. Tendrán propulsores y serán capaces de dar pequeños saltos para evitar obstáculos.
Los astronautas de las futuras misiones del programa espacial Artemis también conducirán grandes rovers despresurizados para explorar la superficie lunar. Estos vehículos también podrán realizar operaciones de forma completamente autónoma y se podrán controlar de forma remota desde la Tierra. Por ello, su despliegue será anterior a la llegada de los primeros astronautas. La NASA planea alunizar sus primeros rovers antes de la misión Artemis IV, a finales del año 2028.