Según información compartida por el filtrador Digital Chat Station en Weibo, Apple está experimentando con una pantalla de curvatura cuádruple para un modelo que llegaría en 2027. Este diseño no se limita a los laterales, como vimos en los antiguos modelos "Edge" de la competencia, sino que se extiende a las cuatro esquinas del dispositivo. Con lo cual, los de Cupertino estarían más cerca de alcanzar el "bloque de cristal continuo", una visión donde la tecnología desaparece para dejar paso únicamente al contenido.
El iPhone sin bordes podría llegar en 2027
Esta evolución técnica coincide con el 20.º aniversario del iPhone, una fecha simbólica para la que se espera un modelo disruptivo, posiblemente denominado iPhone 20.
La misma plantea el desafío visual de curvar el panel en todos sus extremos; los marcos negros (biseles) prácticamente desaparecen de la vista frontal, ofreciendo una sensación de inmersión total. Al anterior, se suma el desafío ergonómico de lograr que el cristal envolvente facilite un agarre más natural, eliminando las aristas que han definido a las últimas generaciones.
Por la transparencia total
Aunque el hardware exterior avance hacia la curva perfecta, el verdadero reto reside en lo que hay debajo del cristal. Apple busca integrar tanto la cámara frontal como los sensores de Face ID bajo el panel, eliminando por completo la Isla Dinámica.
Sin embargo, informes recientes sugieren que la compañía enfrenta dificultades técnicas para mantener la calidad de imagen y la precisión del reconocimiento facial a través de las capas de píxeles activos. "Apple sigue trabajando en la tecnología de cámaras bajo pantalla, pero alcanzar sus estándares de calidad está llevando más tiempo del previsto", señalan fuentes cercanas a la cadena de suministro.
Si estos componentes no logran ocultarse a tiempo, el diseño de cuatro curvas podría debutar manteniendo un pequeño recorte, aunque el impacto visual seguiría siendo revolucionario.
Un iPhone sin botones físicos
Para que el diseño sea verdaderamente fluido, se cree que Apple sustituiría el volumen y el encendido por zonas hápticas. Estas superficies no se mueven físicamente, sino que utilizan motores de vibración para simular la sensación de un clic real, similar a lo que ocurre hoy con el trackpad de las MacBook.
Sin duda, se trata de un proyecto ambicioso y Apple suele tomarse su tiempo para las transiciones importantes, por lo cual 2027 podría ser una fecha apresurada; lo que sí es cierto es que el paso hacia un diseño envolvente y sin botones mecánicos es la meta de la compañía.