Según ha revelado un informe del medio The Information, Apple trabaja en el desarrollo de servidores empresariales especializados en inteligencia artificial impulsados por chips M8 Ultra. A diferencia de sus infraestructuras actuales para Apple Intelligence, la compañía planea comercializar estos equipos a terceros, incluyendo empresas, instituciones gubernamentales y desarrolladores de IA.
Para llevar a cabo este proyecto, la firma de Cupertino se habría aliado con Nvidia en el apartado de arquitectura de red. El proyecto cuenta con el respaldo directo de John Ternus en su etapa como CEO y se plantea con un horizonte de lanzamiento fijado para el año 2029.
Infraestructura híbrida: Arquitectura M8 Ultra con tecnología Nvidia
La decisión de ofrecer dos configuraciones de hardware responde a la necesidad de adaptar la capacidad de cómputo a diferentes escalas de procesamiento. La variante menor equiparía dos procesadores M8 Ultra, mientras que el modelo de mayor rendimiento integraría cuatro.
En este esquema, la tecnología NVLink Fusion de Nvidia resulta fundamental. Al incluir sus conmutadores y soluciones de software para la comunicación entre procesadores en centros de datos, Apple solventa su falta de trayectoria en el diseño de servidores a gran escala, garantizando la latencia y la tasa de transferencia necesarias para modelos masivos de IA.
Un desarrollo en fase inicial sujeto a cambios
El informe matiza que el proyecto lleva aproximadamente un año en desarrollo y se encuentra en una etapa incipiente, por lo que no se descarta su cancelación o reestructuración si la compañía decide priorizar otras líneas de producto. Actualmente, la infraestructura en la nube de la manzana se apoya en clústeres de Mac Studio para el procesamiento local de modelos.
Aunque Apple ha renovado su gama de ordenadores Mac para responder a las exigencias de trabajo con IA, el salto a la venta directa de servidores corporativos para 2029 supondría una entrada inédita de la marca en el mercado de hardware para centros de datos. La colaboración entre Apple y Nvidia para el estándar de interconexión en centros de datos refleja cómo la complejidad de las cargas de trabajo en IA fuerza alianzas entre arquitecturas de silicio propietarias y redes de procesamiento masivo.
