La carrera por el dominio del internet satelital ha comenzado a mover millones de dólares. En un entorno donde la conectividad desde el espacio se ha comenzado a posicionar como una necesidad de infraestructura global, los gigantes tecnológicos están moviendo sus piezas para no quedar rezagados. El último gran movimiento lo ha hecho Amazon, que se encuentra en negociaciones avanzadas para adquirir al operador satelital Globalstar, en una operación valorada en aproximadamente 9.000 millones de dólares.
Amazon podría destronar a Starlink
Para Amazon, esta adquisición no es solo una compra de activos, sino una cuestión de tiempo y frecuencia. A través de su iniciativa Project Kuiper, conocida internamente como Amazon Leo, la compañía busca desplegar una constelación de más de 3.200 satélites para ofrecer banda ancha global.
Sin embargo, construir una red desde cero es una tarea titánica y lenta; hasta la fecha, Amazon cuenta con poco más de 180 satélites en órbita, una cifra mínima comparada con los más de 10.000 que ya opera Starlink, de SpaceX.
Al absorber a Globalstar, Amazon obtendría beneficios inmediatos que los lanzamientos por sí solos no pueden otorgar:
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Espectro licenciado: Globalstar posee licencias de radiofrecuencia en las bandas L y S en más de 120 países. Estos "carriles" de comunicación son recursos finitos y extremadamente valiosos para la transmisión de datos y voz.
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Infraestructura terrestre: la compra incluye una red global de 24 estaciones terrestres (gateways) ya operativas, eliminando años de trámites burocráticos y construcción física.
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Experiencia operativa: Globalstar aporta décadas de gestión de redes en órbita baja (LEO), atendiendo a sectores gubernamentales, industriales y de consumo.
Apple está en el juego
A pesar del interés de Amazon, la operación no está exenta de nudos diplomáticos y técnicos. El principal obstáculo es Apple, que posee una participación del 20% en Globalstar tras una inversión de 1.500 millones de dólares realizada en 2024.
Actualmente, la infraestructura de Globalstar es el soporte vital de funciones críticas de Apple, como el servicio de "Emergencia SOS" vía satélite de los iPhone. Según informes del Financial Times, Apple tiene reservado cerca del 85% de la capacidad de la red de Globalstar.
Este escenario sitúa a Amazon en la inusual posición de tener que negociar con uno de sus mayores rivales tecnológicos para garantizar que el servicio de los usuarios de iPhone no se vea comprometido.
Si Amazon logra superar los desafíos de esta transacción y cerrar el trato, se posicionará como el competidor más serio para el imperio de Starlink. Y es que en esta época, ya no se trata solo de quién lanza más cohetes, sino de quién posee las frecuencias y la infraestructura para conectar los miles de millones de dispositivos que usamos a diario, desde teléfonos móviles hasta sensores industriales.