La Agència Catalana de l'Aigua (ACA) ha incrementado la liberación de agua de algunos embalses de las cuencas internas de Catalunya ante la previsión de lluvias importantes durante los próximos días. Las medidas preventivas se ejecutarán fundamentalmente en los pantanos del Ter (sistema Sau-Susqueda), Darnius Boadella y el embalse de Foix. El objetivo, apunta la ACA, es regular los volúmenes para que se pueda asumir el agua que entre desde las cabeceras de los ríos, sin que esto suponga una pérdida del recurso.
En estos momentos, las cuencas internas de Catalunya se sitúan globalmente por encima del 86% de su capacidad. El temporal de lluvia y nieve que ha marcado esta Navidad ha elevado las reservas de agua en los embalses de las cuencas internas de Catalunya por encima del umbral del 80%, lo que es más del doble de la cantidad que había hace un año en plena sequía (33,71 %). Según los datos actualizados de la ACA, los embalses catalanes tienen un total de 583,49 hm³ de agua de reserva, una cifra que previsiblemente continuará creciendo los próximos días hasta registros que no se veían hacía años, porque los ríos bajarán llenos con el temporal de levante que se espera.
En concreto, los embalses del sistema Ter se sitúan hoy al 90% de la capacidad. Con el objetivo de estabilizar volúmenes y disponer de mayor resguardo, se pasará de liberar 3 m³/s a 15 m³/s. En cuanto al embalse de Foix, este se encuentra al 82,4% de su capacidad y se pasará de los 85 a los 300 litros por segundo. Finalmente, respecto al embalse de Darnius Boadella, se prevé incrementar el caudal de salida en aproximadamente 2 m³/s —ahora se liberan 0,3 m³/s—. En cuanto al resto de embalses, estos mantienen las liberaciones habituales para garantizar las demandas de agua y el caudal ecológico. Durante el episodio de lluvias, se hará un seguimiento continuado de la evolución de los caudales y su repercusión en los embalses para definir posibles cambios y medidas, apunta la ACA.
Copiosas reservas hídricas tras años de sequía y restricciones
Estas reservas hídricas copiosas no deben hacer olvidar que Catalunya despidió 2024 y entró en 2025 todavía con restricciones por sequía. Todas las restricciones al consumo de agua en el sistema Ter-Llobregat, el que da abastecimiento al grueso de la población catalana, se levantaron el pasado abril, después de una primavera bien lluviosa que disparó las reservas de los pantanos hasta el 83% de capacidad a principios de junio. Desde entonces, los embalses ya no han bajado del 70%, ni siquiera en verano, cuando se produjo un leve descenso que se recuperó poco después con las lluvias del otoño.
Tras los últimos temporales, con varios días de lluvias constantes, el embalse más grande de Catalunya, Susqueda (Selva), tuvo que abrir compuertas para desembalsar, porque estaba al 98,6% —y ahora está al 94,6%—. El vecino embalse de Sau (Osona), que fue la imagen de la sequía porque quedó al descubierto la iglesia sumergida hace décadas por la construcción de la presa, estaba antes de Navidad al 43,5% y está ahora mismo al 85,11% de su capacidad y no se ve el campanario. Al norte de Girona, el embalse de Darnius Boadella, uno de los que más sufrió durante la sequía, estaba al 61% antes de Navidad y ahora está al 85,11%. En la Anoia, el embalse de Foix está al 82,49% de su capacidad y también ha tenido que liberar agua en las últimas horas por la alta cantidad acumulada.
