Este verano ha sido el más cálido en Catalunya desde que hay registros, y en un 80% del territorio catalán se ha advertido una anomalía superior a los tres grados con respecto al periodo de referencia de 1991-2020. Una cifra que en algunos puntos del interior, como el Pirineo Occidental o la Plana de Vic, ha estado por encima de los cuatro grados de media. Entre junio y agosto, las estaciones del Servei Meteorològic de Catalunya han registrado hasta veinte días en que se han superado los 40°C. Todo un récord nunca alcanzado, superando las dieciséis jornadas del año pasado. Además, Barcelona ha vivido 59 noches tórridas, un valor también inédito hasta ahora. En suma, se han superado los récords de calor que se habían alcanzado en 2003, 2022 y el año pasado.
El termómetro alcanzó su máximo el 8 de julio con 44,1ºC en Vinebre (Ribera d'Ebre), un día que también dejó temperaturas por encima de los 42ºC en otros puntos de las Terres de l'Ebre, en el Priorat y en el Alt Empordà. A su vez, los 32,5ºC en Portbou de la madrugada de aquel 8 de julio marcan la nueva mínima más alta nunca observada. Los días con valores tan altos coinciden, en general, con los de las olas de calor de los alrededores de Sant Joan y la de los primeros días de julio. También en el mar se han alcanzado temperaturas excepcionalmente altas: en l'Estartit (Baix Empordà), el termómetro ha marcado hasta al menos 22 grados en el agua desde junio y a mediados de agosto llegó a un récord de 27,8 grados.
Lleida la localidad de Catalunya con más días superando el umbral de los 40 grados: un total de quince, lo que tampoco tiene precedentes, ya que como mucho se habían observado ocho en 2022. Otros municipios de Ponent han llegado a estos valores durante diez días, como Torres de Segre, Seròs, Sant Romà d'Abella o Vilanova de Segrià. "El récord de temperatura no responde al comportamiento excepcional de un sector concreto, sino que se ha producido de manera generalizada en el conjunto del territorio", avisa el Meteocat.
La excepcionalidad de este verano especialmente caluroso también se ha hecho notar en Barcelona, con una máxima de 40,7ºC en el Observatori Fabra, la máxima en más de cien años. En la capital catalana, se han registrado hasta 59 noches tórridas y 75 noches tropicales —con más de 25 o 20 grados, respectivamente—. A lo largo de los últimos tres meses, el observatorio barcelonés ha registrado setenta y seis días con temperaturas máximas superiores a los 30 grados. Una buena parte se concentró en las olas de calor de junio y julio, donde ha habido más de una cuarentena de días con temperaturas superiores a los 30 grados. En Badalona se han registrado 31 noches tórridas, el doble que el récord anterior. También han caído el récord de noches por encima de los 25ºC en lugares como los Alfacs, Tarragona, la Illa de Buda, Mataró o el pantano de Riba-roja. Valores anómalos que también se han dado por las noches.
El 88% de los puntos de observación catalanes han pasado de los 35ºC, la cifra también más alta desde que hay registros. Y, en conjunto, este umbral se ha visto sobrepasado en 76 de los 92 días de verano, una circunstancia que también deja atrás cualquier registro anterior. Hasta ahora, el 2003 y el 2022 encabezaban el ranking con 71. Una veintena de estaciones con más de veinte años de datos han pulverizado su récord de calor, una de cada seis. Son un ejemplo, aparte de Vinebre, el pantano de Riba-roja (43,3ºC), Ascó (42,3ºC), el Poal (42,1ºC) o bien Torroja del Priorat (43,2ºC). Destacan, también, tres estaciones de alta montaña: Bonaigua (26,2ºC), Lac Redon (25,7ºC) y Sasseuva (26,6ºC).
Sin lluvias, menos los aguaceros de agosto en Tarragona
En cuanto a la precipitación, el verano ha sido seco o muy seco en buena parte de Catalunya, excepto en el Camp de Tarragona, donde los episodios de precipitación intensa de agosto han hecho que localmente se haya superado la media climática de lluvia de verano. Así, dos episodios de precipitación intensa del mes de agosto han hecho que localmente las acumulaciones superen el 200% de la media climática de verano. Fueron las inundaciones que anegaron varios municipios de la Costa Daurada los días 22 y 24 de agosto. En las estaciones de El Vendrell (el Baix Penedès) y Torredembarra (el Tarragonès) ha sido el verano más lluvioso de sus 25 y 26 años, respectivamente.