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Los alumnos de Infantil, Primaria, ESO y bachillerato de Catalunya han empezado este martes, 8 de septiembre, el curso escolar. Ha sido, sin embargo, una vuelta al colegio atípica. El primer día de clase ha coincidido con una nueva huelga de maestros y profesores para reclamar mejoras laborales y más recursos para un sistema educativo que agoniza ante la falta estructural de manos para atender la creciente complejidad social que compone las aulas catalanas. Así, las familias que han llevado a sus hijos al colegio hoy, que no han sido todas, han encontrado en algunos casos aulas vacías y han podido ver que buena parte de los maestros no estaban porque habían salido a las calles en esta nueva ola amarilla que recorre Catalunya, como ya pasó numerosos días de huelga el curso pasado.

Es el caso de la escuela Alexandre Galí de Barcelona, donde la vuelta al colegio ha sido a medio gas. En este centro, de ubicación privilegiada en medio del paseo marítimo de la Barceloneta, el primer día ha estado lejos de la normalidad: muchas familias no han llevado a sus hijos, sabiendo que había huelga. Tampoco estaban todos los maestros ni la totalidad del personal de servicios. De los treinta y cuatro trabajadores en plantilla, han ido al colegio una quincena, en cumplimiento de los servicios mínimos, según ha explicado la directora del centro, Laura López, en declaraciones a El Nacional. Así, el centro ha optado por juntar a los niños que había y hacer actividades más bien de ocio, dado que el curso no ha podido empezar de otra manera por la huelga.

 

Antes de las 8:30 h han empezado a reunirse las primeras familias en las puertas de esta escuela barcelonesa, si bien la afluencia no era la esperada para un primer día de curso. Eso sí, ha habido reencuentros, algún abrazo entre amigos después de meses sin verse y se han explicado las vacaciones. Una vez dentro, los chicos se han puesto a jugar a juegos de mesa, ajedrez y a hacer actividades de ocio, bajo la supervisión de los pocos maestros que había hoy en el centro Alexandre Galí. Fuera, no todos los padres estaban al tanto de que hoy había huelga, pero no han tardado en darse cuenta cuando una columna de docentes en lucha de los que han cortado calles en Barcelona a primera hora de la mañana ha pasado por delante de la escuela. El Departament d'Educació ha cifrado el apoyo a la huelga en un 9,3% de la plantilla a las 11.30 h —con datos del 65,68% de los centros—. Pese a que el principal sindicato del sector, USTEC, eleva la cifra al 20%.

A las puertas del centro, donde se han detenido durante un rato con varios furgones de los Mossos d'Esquadra siguiéndolos de cerca, los manifestantes, todos vestidos del amarillo que han hecho símbolo de las protestas educativas, han clamado megáfono en mano contra la "infrafinanciación crónica" de la escuela pública. El portavoz ha acusado al Govern de Salvador Illa de dejar a los trabajadores "en la estacada" y ha ironizado sobre el "mérito" que tiene para el Departament d'Educació que se haya producido una huelga el primer día de curso, el 8 de septiembre. Todo ello, entre silbidos y cánticos del medio centenar de maestros y profesores que había manifestándose alrededor, junto a la Barceloneta. Mientras tanto, los niños los miraban con curiosidad desde dentro de la escuela, a través de las ventanas de sus aulas.

Vuelta al cole en la Alexandre Galí de la Barceloneta / Foto: Carlos Baglietto
Vuelta al cole en la Alexandre Galí de la Barceloneta / Foto: Carlos Baglietto

"Por desgracia, no tenemos más manos"

La directora del Alexandre Galí, Laura López, ha explicado en una atención a los medios antes de empezar la jornada que se inicia el curso "con bastante malestar" y después de un curso, el pasado, "muy intenso" por la cantidad de días de huelga. La responsable de este centro lamenta que no se ha dado respuesta todavía de la manera que querría el colectivo a los retos que presenta la educación pública catalana, que está "en una situación muy al límite" y con profesionales "excelentes, pero quemados". López denuncia el desgaste que supone tener "pocos recursos" para atender la gran diversidad que se encuentran en clase. "Por desgracia no tenemos más manos", ha resumido, en cuanto al anuncio del Departament d'Educació de ampliar la plantilla docente en todo el sistema.

Así, la directora del Galí ha explicado que en un primer momento esperaban un seguimiento parcial de la huelga entre la plantilla, pero que han visto rápidamente que ha sido mucho mayor. López admite que les ha generado una cierta inquietud hacer huelga el primer día de curso, pero ha defendido que hay que ser "coherentes" con sus reivindicaciones. La responsable del centro ha valorado que a pesar de los acuerdos alcanzados el curso pasado, todavía falta un "compromiso" suficiente del Departamento que les permita seguir el curso escolar con normalidad. De todas las novedades, López ha detallado que disfrutan de climatización, pero avisa que no es "ni mucho menos la realidad de todos los centros de Barcelona y Catalunya".

En suma, la directora avisa que no todos los acuerdos firmados y anunciados se traducen en una "realidad" y ha señalado que en ningún caso han notado más horas de cuidadoras o el reciente anuncio de enfermeros escolares. Así las cosas, en este centro barcelonés no harán salidas ni excursiones este curso, porque, dicen, no tienen manos como para prescindir de algunos docentes de la escuela unos días. López ha pedido al Govern que la educación sea "una prioridad". "Que nos cuiden, a los alumnos, a los docentes y a la educación en general", ha resumido. 

Manifestación durante la vuelta al cole en la escuela Alexandre Galí / Foto: Carlos Baglietto
Vuelta al cole en la Alexandre Galí de la Barceloneta / Foto: Carlos Baglietto

"Espero que consigan algo, porque este año se quedan los niños sin colonias"

En cuanto a los padres y madres que llevan a sus hijos al Alexandre Galí, algunos eran conscientes de que hoy sería un primer día de curso especial y otros no. Una madre que llevaba a sus dos niños a primera hora de la mañana explica en declaraciones a este diario que apoya la huelga de los maestros, pero que en su caso era necesario llevarlos al colegio hoy porque trabaja y no tiene con quién dejarlos. También expresa una cierta inquietud sobre si era necesario hacerlo el primer día de curso y lamenta que hoy no habrá todos los niños en clase para empezar con normalidad. "Espero que consigan algo, porque este año se quedan los niños sin colonias por las huelgas", ha valorado, para añadir que esto les afecta porque es su "alegría" y una manera de "salir y aprender". De todos modos, apunta, hoy prefiere quedarse con el hecho de que sus dos hijos van "contentos" porque ya tenían ganas de ver a sus amigos y explicar cómo les ha ido el verano.

Otro padre, Ahmed, explica que su hijo llevaba días hablando de la escuela y decía que quería volver, de modo que no le ha costado el regreso de nuevo a la rutina. En su caso, no era consciente de que hoy había huelga, pero afirma que los profesores "merecen" lo que piden y no le preocupa que este sea otro curso convulso por las huelgas como el pasado si esto significa que "mejoran las cosas". Federico lleva a su hijo pequeño también al Alexandre Galí. El mayor ha empezado ahora la ESO, "un paso muy grande". Este padre explica que a sus hijos les ha costado madrugar otra vez después del verano, pero que lo compensaban las ganas de encontrarse con los amigos. En cuanto a la huelga de docentes, Federico apunta que vivió situaciones parecidas durante muchos días e incluso semanas cuando era pequeño, en Argentina, y ha expresado su deseo de que todo se solucione deprisa y que los maestros "ganen lo que tienen que ganar", porque la situación "es preocupante", ha resuelto.