83 años de prisión y 10 años de libertad vigilada. Es la condena que ha aceptado un pederasta del Raval, Teófilo Lapeña,por haber violado y explotado sexualmente a una menor de 12 años, que estaba a cargo de la Dirección General de Atención a la Infancia y la Adolescencia (DGAIA) el 2020 y contactó con ella a través de las redes sociales. La vista de conformidad se ha celebrado este lunes en la Audiencia de Barcelona, según ha informado la Fiscalía de Barcelona, que ha añadido que "por la edad y la vulnerabilidad de la víctima" no dará detalles de los hechos probados.
Inicialmente, el fiscal especializado de delitos informáticos, Roberto Valverde, y la acusación de la menor pedían más de cien años de prisión para el electricista, que está en prisión desde abril de 2024. El acusado debe afrontar otros dos juicios por agresión sexual a la menor y chicos con otro hombre en un piso del barrio del Raval de Barcelona, dnde los gravaba. Lapeña, de 47 años, también ha aceptado indemnizar con 100.000 euros a la chica, que ahora tiene 17 años, por los daños causados. El cumplimiento máximo en estos casos es de 20 años de prisión.
Se aprovechó de su vulnerabilidad
En la sentencia de conformidad, se expone que Lapeña contactó con la niña, nacida en 2007, a través de la aplicación Badoo. Se añade que el acusado era “sabedor de todos los aspectos personales, familiares, escolares y administrativos que convergían en la menor”, es decir, de su vulnerabilidad. En las conversaciones, a través de las aplicaciones Hangouts e Instagram, la halagó, le pidió fotos y vídeos desnuda hasta que la fue a buscar y la agredió sexualmente (con menores de edad nunca puede haber relaciones consentidas) en su piso y la ofreció a otros hombres, mientras los grababa.
Por estos hechos, el acusado ha sido condenado como autor y como cooperador necesario de siete delitos. Los delitos y las penas son: por el delito de acoso a menor de 16 años por medio de tecnologías de la información y de la comunicación, la pena de 1 año de prisión; por el delito de exhibición obscena ante menor de edad, la pena de 6 meses de prisión; por el delito continuado de agresión sexual a menor de dieciséis años con acceso carnal la pena de 10 años y 6 meses de prisión; como cooperador por cada uno de los seis delitos de agresión sexual a menor de dieciséis años con acceso carnal , concurriendo el subtipo agravado de situación de especial vulnerabilidad de la víctima, la pena de 9 años de prisión (54 años); por el delito de agresión sexual a menor de dieciséis años, la pena de 9 años de prisión; por el delito continuado de utilización de menor de edad para la elaboración de pornografía infantil, concurriendo los subtipos agravados de minoría de 16 años, representación de escenas de violencia física o sexual y situación de vulnerabilidad de la víctima, la pena de 7 años de prisión, finalmente, por el delito de distribución de pornografía infantil, 1 año de prisión.
El segundo juicio
El electricista tiene que afrontar un segundo juicio, acusado de “múltiples delitos de agresiones sexuales” a chicos menores de 16 años, en su piso del Reval, entre los años 2016 y 2022. En concreto, el titular del juzgado de instrucción 7 de Barcelona, ha procesado el pederasta por haber agredido sexualmente de al menos cuatro menores de 16 años (otros tres identificados eran mayores de 16, que ya pueden consentir tener relaciones, según la ley, y como dijeron ellos), además de los delitos de inducción a la prostitución, y elaboración y distribución de pornografía con menores de edad. En este caso, el magistrado Francisco Miralles, también ha procesado a un segundo hombre (con las iniciales F. #M. A. E. O) por varios delitos de agresión sexual a chicos menores de 16 años que le ofrecía Lapeña; y archivó la causa contra otros cuatro hombres investigados.