La vicepresidenta, portavoz y consejera de Empleo de la Junta de Castilla y León, Rosa Valdeón, ha triplicado este sábado de madrugada en un control la tasa de alcohol permitida por el reglamento de tráfico, con 0,72 miligramos por litro de aire expirado. La tasa máxima permitida para este tipo de medición es de 0,25 miligramos, y a partir de 0,60 la conducción bajo los efectos de alcohol está considerada como un delito contra la seguridad vial. Valdeón, que también es consejera de Empleo y miembro del comité ejecutivo nacional del PP, fue retenida por la Guardia Civil en Morales de Toro (Zamora), donde fue interceptada a primera hora de la noche cuando circulaba por la carretera N-122.
En el primer test de alcoholemia lanzó 0,77 miligramos por litro de aire expirado, y en el segundo, 0,72, de manera que su vehículo fue inmovilizado y optó por contactar a una grúa y llamar a una persona de su confianza para que la recogiera, ha precisado el subdelegado del Gobierno en Zamora, Jerónimo Bermejo. El primer incidente de circulación en el cual se vio involucrada ocurrió una hora antes de su retención, en el kilómetro 118 de la A-6 (autovía del Noroeste), dentro del término municipal de Espinosa de los Cavalleros (Ávila).
Un camionero alertó a la Guardia Civil que el coche que conducía Valdeón había rozado una de las ruedas del camión al hacer una maniobra de adelantamiento, lo que obligó a una brusca maniobra para evitar el vuelco. El chófer, según fuentes de la Subdelegación del Gobierno, llamó sin éxito la atención del coche de la vicepresidenta, pero pudo tomar nota de sus datos, lo que permitió la posterior localización del mismo en las proximidades de Morales de Toro (Zamora). En su condición de aforada, en caso de ser iniciado un proceso en contra de ella, la instancia encargada de substanciarla seria el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León (TSJCL).
De momento, el juzgado de Toro (Zamora) se ha encargado de las diligencias. Valdeón criticó públicamente hace días la decisión de su partido de designar al exministro José Manuel Soria para ocupar un alto cargo en el Banco Mundial, a causa de la presunta implicación de éste en los papeles de Panamá sobre paraísos fiscales.