España se come tres millones de pizzas a la semana

Tres millones de pizzas. Es, aproximadamente, lo que se consume cada semana en España. La cifra equivale a unas 428.000 al día, cerca de 18.000 cada hora. Con la vuelta a la rutina, el curso escolar y el regreso a los horarios habituales, la pizza se consolida como una de las grandes protagonistas de las comidas rápidas y ejemplifica un cambio más amplio en la manera de comer de los hogares españoles: cada vez se cocina menos y se busca más conveniencia.

Según datos de la Asociación de Platos Preparados de España (Asefapre) recogidas por El Periódico, el consumo de pizza creció un 2,6% en 2025. Entre el 60% y el 65% de estas unidades se compran en el supermercado, en formatos refrigerados o congelados, mientras que el resto procede de pizzerías y servicios de reparto.

La comida rápida, en auge

La pizza encabeza así el negocio de los platos preparados, pero no es el único producto que crece. El año pasado se consumieron en España 98.056 toneladas de patatas congeladas, un 3% más que en 2024, y 72.405 toneladas de platos elaborados a base de pasta, con un incremento del 7,2%, según los datos de la patronal.

El fenómeno va más allá de la comida rápida. El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación señala que los hogares españoles aumentaron un 5,5% la compra de platos preparados durante el 2025, hasta los 850,11 millones de kilos o litros. El consumo por habitante alcanzó los 18,15 kilos, un 5,6% más que el año anterior.

Las cifras reflejan una transformación de los hábitos domésticos. Según Worldpanel by Numerator, antigua Kantar, el 71% de las cenas que hacen las familias españolas son ya de plato único. La falta de tiempo, la comodidad y la voluntad de simplificar las comidas pesan cada vez más en las decisiones de compra.

La falta de tiempo, la principal culpable

En este contexto, los platos preparados han dejado de ser una solución excepcional para convertirse en un elemento habitual de la cesta. Según los datos citados por El Periódico, esta categoría de alimentos ha crecido un 55% en los últimos tres años. Y no todo son pizzas: las tortillas refrigeradas han experimentado una fuerte expansión, mientras que también aumenta el consumo de sopas, cremas y otras preparaciones.

La tendencia responde, en buena parte, a una cuestión tan sencilla como el tiempo. Un estudio de Aecoc de 2024 sobre alimentación de conveniencia concluía que el 56% de los ciudadanos consume platos preparados porque le permiten ahorrar tiempo. Al mismo tiempo, un 46% aseguraba que compraría más si la oferta de recetas saludables fuera más amplia.

El mismo Ministerio de Agricultura advierte de que el aumento de los platos preparados no es homogéneo y que algunas categorías crecen muy por encima de la media. El patrón, sin embargo, es claro: la conveniencia gana peso en una sociedad con menos tiempo para cocinar. Y, en medio de este cambio, la pizza continúa sin ceder el trono. Tres millones de unidades cada semana convierten uno de los platos más asociados a la comida rápida en un termómetro singular de los nuevos hábitos alimentarios de los españoles.