Trànsit prevé una avalancha de vehículos por Sant Joan y rebaja a 80 km/h la velocidad en vías clave

El fin de semana y la verbena de Sant Joan llegarán marcados por una movilidad muy elevada en las carreteras catalanas, coincidiendo, además, con la ola de calor prevista para los próximos días. El Servei Català de Trànsit calcula que entre el viernes y el sábado saldrán unos 610.000 vehículos del área metropolitana de Barcelona, mientras que el domingo regresarán cerca de 290.000. En cuanto a la verbena, se prevé que 490.000 vehículos abandonen el área de Barcelona entre el mediodía y la medianoche del martes, con una operación retorno que movilizará unos 240.000 vehículos el miércoles, principalmente a partir del mediodía. Ante este escenario, el director de Trànsit, Ramon Lamiel, ha anunciado que el martes se limitará la velocidad a 80 kilómetros por hora en varios accesos y vías de alta circulación, entre ellas la C-32 y la C-31 sur, la B-23, la AP-7 hasta Martorell y la Pota Nord hasta Montgat.

El dispositivo especial de Sant Joan incluirá también restricciones específicas para los vehículos pesados. El martes por la tarde, los camiones tendrán limitaciones de circulación en la AP-7 entre Maçanet de la Selva y l'Hospitalet de l'Infant, mientras que el miércoles no podrán utilizar el carril derecho ni efectuar adelantamientos en el tramo de la AP-7 comprendido entre Sant Celoni y Vilafranca del Penedès, en ambos sentidos de la marcha. Para absorber el incremento de tráfico previsto, se habilitarán carriles adicionales en sentido contrario al habitual en la AP-7, tanto en el norte como en el sur, y también en la C-32 en el Maresme. Estas medidas se complementarán con radares en línea para controlar la velocidad, paneles informativos de señalización variable y dispositivos de seguimiento desde el aire. Durante todo el período festivo, el helicóptero de Trànsit efectuará vuelos de vigilancia e inspección para supervisar el estado de la red viaria y detectar posibles incidencias.

Alerta por la ola de calor

Trànsit también ha puesto el acento en los riesgos añadidos que comportará la coincidencia de la operación especial de Sant Joan con la ola de calor. Lamiel ha advertido que las temperaturas extremas pueden afectar la capacidad de conducción, especialmente en el caso de los motoristas, y ha llegado a afirmar que "conducir con temperaturas de 40 grados equivaldría a conducir ebrio". Por este motivo, ha recomendado planificar los desplazamientos con antelación, consultar el estado de la red viaria antes de salir y evitar las horas de máxima intensidad de tráfico. El director de Trànsit también ha recordado que "la única tasa segura" de alcohol y drogas al volante es "cero", en una verbena marcada tradicionalmente por las celebraciones. 

Por su parte, los Mossos d'Esquadra desplegarán un dispositivo específico formado por 286 agentes, que efectuarán 52 controles repartidos tanto por las vías principales como por las carreteras secundarias, especialmente en los accesos a las zonas de playa y a los principales destinos turísticos del interior. La comisaria Mònica Luis ha explicado que el objetivo prioritario es detectar y retirar de la circulación a los conductores que hayan consumido alcohol o drogas antes de que puedan provocar un accidente grave. Luis también ha puesto el foco en las distracciones al volante, que continúan siendo la principal causa de los desplazamientos laterales y de muchos choques frontales, dos tipos de siniestros con una elevada probabilidad de tener consecuencias mortales. Según la responsable policial, la combinación de tráfico intenso, altas temperaturas y conductas de riesgo obliga a extremar las medidas de prevención durante estos días.