El presidente inhabilitado, Quim Torra, ha confesado este domingo que durante la primera ola de coronavirus "llegó un momento que pensaba que no aguantaríamos tantas muertes". En una entrevista en 'El Suplement' de Catalunya Radio en el marco de La Marató contra la Covid-19, Torra ha dicho que se sintió "muy solo" durante el confinamiento.

"Mueren centenares de personas cada día en un virus que desconoces, ves que el personal tiene que afrontarlo en condiciones rudimentarias y muy a menudo patéticas...me hice un hartón de sufrir por todo el mundo", ha asegurado, describiendo unos "momentos muy duros" en que "lloró mucho". Ahora, que sigue la gestión de la pandemia desde fuera del Gobierno, Torra admite que "se sube por las paredes".

"No poder estar ayudando compañeros del Gobierno, y decidiendo medidas que creo que se tienen que tomar me pone todavía más de los nervios", ha indicado el expresidente de la Generalitat, que ha dicho que en las últimas semanas "vio mucha tensión en el gobierno" y se puso a disposición por si lo necesitaban

La situación actual

"Con el vicepresidente Aragonès nos hemos enviado algunos mensajes, pero hemos hablado poco, hablo más a menudo con la consellera Budó y estoy al día con otros doctores", ha explicado Torra, que ha remarcado que lamenta "mucho no poder seguir ayudando" a sus antiguos compañeros.

Torra ha descrito el tiempo de su confinamiento a la Casa de los Canónigos –donde estuvo aislado después de contraer la covid-19- como "las horas oscuras". Al repasar las primeras semanas de la pandemia, el expresidente ha dicho que se sintió "muy decepcionado" con el presidente español, Pedro Sánchez, para no decretar un confinamiento total hasta abril.

Con respecto a la Navidad, Torra ha dicho que "si un año no lo celebramos como estábamos acostumbrados, no pasa nada". "Hagámoslo por los que no lo podrán celebrar, no me parece que sea un sacrificio tan grande en medio de una pandemia como esta," ha insistido.