Tarragona quiere evitar accidentes como el que dejó tres menores de edad muertos en la playa de l'Arrabassada, el pasado 19 de junio. De esta manera, la Guàrdia Urbana de Tarragona vigila desde el pasado lunes con drones las zonas de rocas y los espacios de difícil acceso del litoral de la ciudad, con el objetivo de reforzar la seguridad en las playas y prevenir conductas de riesgo, especialmente saltos al mar desde las zonas rocosas. Según señala el Ayuntamiento de Tarragona en un comunicado, las tareas de vigilancia de estos lugares se llevan a cabo trabajando de manera coordinada con la Unitat de Vigilància de Platges (UVIP), que patrulla diariamente la costa tanto con vehículo como a pie. La vigilancia se centrará especialmente en puntos del Fortí de la Reina, el Preventori de la Savinosa y la zona de rocas situada entre las playas del Miracle y l'Arrabassada, aunque el dispositivo tiene capacidad para recorrer la totalidad del litoral tarraconense, tal como informa el consistorio.
El uso del dron, señalan, permite ampliar la cobertura de vigilancia, detectar conductas de riesgo y actuar con más rapidez para garantizar una mayor seguridad tanto de los bañistas como de los usuarios del litoral. Pocos días después de la muerte de los tres niños en la playa de l'Arrabassada, que conmovió la ciudad, se vieron otros menores saltando en la zona de rocas de la playa del Miracle, también en Tarragona, sin atender las indicaciones de un cartel que indica que está prohibido hacerlo. Los jóvenes, que fueron grabados por la agencia ACN, saltaban desde diferentes puntos de las rocas y hacían también cabriolas.
Esta práctica no es nueva ni exclusiva de estas playas. Las imprudencias en las zonas rocosas en Tarragona se producen en diferentes puntos, como en la zona de la conocida como la cueva del Gos, situada a pocos metros de la playa del Miracle, donde unos hombres también hacían caso omiso de la prohibición pocos días después de la muerte de los tres menores. En este caso se trata del acceso a una antigua pasarela que hay en mal estado junto al muro del Fortí de la Reina, por la cual estas personas consiguieron bajar hasta el agua, a pesar de estar prohibido.
Más concienciación
Desde la Guardia Urbana de Tarragona aseguran que periódicamente las patrullas destinadas a la seguridad de las playas vigilan que nadie salte desde las diferentes zonas rocosas que hay en el litoral. Sin embargo, como sigue ocurriendo, ahora dispondrán de este servicio de drones, que se añadirá también a la voluntad de hacer formación a los jóvenes para concienciarlos sobre el riesgo que supone saltar desde las rocas. "Nos planteamos establecer algún refuerzo en la concienciación y pedagogía de los riesgos que tiene el mar de cara a la temporada del año que viene", explicó el consejero de Medio Ambiente, Guillermo García de Castro, pocos días después de la tragedia.
