Josep Tabernero, jefe de Oncología del Hospital Vall d'Hebron de Barcelona, ha declarado como investigado este jueves por ser uno de los tres albaceas que presuntamente desviaron fondos del patrimonio del empresario Pere Mir. El oncólogo se ha desmarcado de la gestión de la herencia del gran mecenas, al asegurar que él se dedica a la parte científica, y ha asegurado que Mir le dijo en vida que la casa unifamiliar que tenía en Baqueira sería suya por su asesoramiento científico durante años, todo y que sin tener un apoyo documental, según han informado fuentes judiciales.
Tabernero, con su abogado Pau Molins, ha comparecido este jueves ante la titular del juzgado de instrucción número 12 de Barcelona que investiga a Tabernero, junto con la mano derecha de Mir, Jordi Segarra, y el tercer albacea, Franscesc Capellas Cabanes, por administración desleal de unos 6,2 millones, que según la Fiscalía habían de ir a las fundaciones privadas Cellex y Mir-Puig.
Apoderado de sociedades
No obstante, Tabernero ha constado como apoderado de cinco sociedades de Mir del 2018 al 2023, y de dos fundaciones panameñas (Elyane,Tama), creadas por el empresario, y cuyo capital se discute si debe ir a las fundaciones Cellex y Mir-Puig; es decir, a la investigación científica y fines sociales como quería Mir, que vivía en Ginebra y murió en 2017. O no, como alegan las defensas. Además de administración desleal, Tabernero es investigado por haberse apropiado de unos 954.000 euros de la herencia: unos 642.000 euros, que es el valor dado a la casa de la Vall de Arán, y unos 312.000 euros (para él y su mujer) para pagar los impuestos de la herencia.
En concreto, en una reciente resolución, la magistrada, detalla que Tabernero ha sido apoderado de las sociedades Simex, SL, Fisa Recubrimientos SA, Mil Vente, SL, José Pamias SA, y SA de Intereses, encargadas todas ellas de gestionar el patrimonio familiar Mir-Pàmias. Y, se sostiene “su directa implicación en algunas de las operaciones”, como la donación de la finca del Valle de Arán, que estaba en el patrimonio de la mercantil Simex, incluida en una de las fundaciones panameñas. “Además de esto, se constata su directa intervención en una donación de 550.000 euros por parte de la Fundación Mir-Puig al Señor Luis Torner Sabata”, indica la jueza.
En su comparecencia judicial, Tabernero ha explicado a la juez en que en una reunión que tuvo en Londres supo que el principal albacea de Pere Mir -Jordi Segarra, de 91 años-, le había otorgado poderes en algunas fundaciones del mecenas, aunque ha insistido en que nunca ha tomado ninguna decisión económica o empresarial.
Tercer albacea investigado
Por su parte, el tercer albacea investigado, el abogado Francesc Capellas, que también ha comparecido este jueves en el juzgado, basa su defensa en el hecho de que su tarea era únicamente de apoyo jurídico a Segarra y que las fundaciones panameñas en las que Pere Mir tenía gran parte de su patrimonio fueron creadas en vida del mecenas, antes de que él se incorporara a su entorno.
Por el contrario, la magistrada precisa que se atribuye a Capellas una función complementaria a la de Segarra, “y un papel directo en la creación y gestión del entramado societario internacional encargado de salvaguardar el patrimonio de la familia Mir-Pàmias, así como en la creación, gestión y liquidación de las cuentas bancarias del matrimonio, sociedades y fundaciones en el extranjero”.
En una resolución judicial, se indica que, además de albacea, Capellas fue designado para ocupar los siguientes cargos: protector sustituto de Foundation Tama (Panamá) apoderado de Foundation Elyane (Panamá) representante de la sociedad panameña Kaplas en el consejo de administración de PINEDA S.A. (Luxemburgo), y representante de la sociedad panameña KAPLAS LTD CORP en el consejo de administración, de SACER INTERNACIONAL S.A. (Luxemburgo) “Se le considera "colaborador y asesor en la creación de estructuras opacas, y actor fundamental para la comisión de los hechos que se investigan”, en palabras de la jueza del caso
Médico personal de Mir
Tabernero, que era médico personal de Pere Mir, ha explicado a la magistrada Myriam Linage que el empresario le dijo en vida que a su muerte le daría una casa en Baqueira y ha alegado que, como patrón de la fundación Mir-Puig, entre 2015 y 2022, se limitó a ejercer como asesor científico, sin implicarse en decisiones económicas o empresariales, y que como mecenas tampoco ha tomado ninguna decisión.
El doctor ha detallado que no fue patrón de la Fundación Cellex para evitar un conflicto de intereses, ya que esta entidad, una de las principales donantes en Catalunya en la investigación científica contra el cáncer, daba importantes sumas económicas al hospital Vall d'Hebron donde trabajaba.
La casa de Baqueira
En cuanto a la casa de Baqueira, Tabernero ha asegurado a la jueza que desconocía que iba a nombre de una de las sociedades panameñas creadas por el mecenas. La defensa de Tabernero, representada por el abogado Pau Molins, sostiene que no ha ejercido ningún cargo de administración ni ha participado en la toma de decisiones económicas y que Pere Mir lo nombró albacea por su relación de confianza, y que dio instrucciones para que a su muerte le dieran la finca de Baqueira en agradecimiento por sus servicios y por su contribución a la ciencia.
De hecho, según la defensa de Tabernero, Mir rechazó varias propuestas de su entorno que le ofrecían comprar la finca de Baqueira porque, aseguraba el mecenas, ya la había comprometido para dársela a Tabernero cuando muriera. Es más, la defensa ha aportado al juzgado un acta notarial en la que Pere Mir notifica a las personas que cuidaban la finca de Baqueira que el doctor la visitaría porque acabaría siendo suya.