La Audiencia Nacional ha dado la razón a Shakira y Hacienda le tendrá que devolver más de 55 millones de euros que le exigía por el Impuesto de la Renta y del Patrimonio de 2011, según una resolución conocida este lunes. En un comunicado, el equipo legal de la cantante, liderado por José Luis Prada, afirma que así se acaba “una persecución encarnizada” por parte de la Agencia Tributaria española contra la artista durante ocho años, y que era el último litigio pendiente. El tribunal sostiene que Hacienda no ha demostrado que la cantante colombiana estuviera más de 183 días en España, requisito para tributar en el país. Su defensa sostenía que fueron 163 días. Este litigio era contra la resolución de la Agencia Tributaria y el Tribunal Económico-Administrativo Central (TEAC), incluida la Generalitat de Catalunya, que le impusieron 55.034.906 euros de liquidaciones y sanciones, dinero que ahora le tendrá que devolver con los intereses legales y las costas del proceso judicial. La cantante fue a vivir con sus dos hijos a Miami en 2023, al separarse de su marido, el futbolista del Barça Gerard Piqué.

Ciertamente, las obligaciones fiscales de Shakira han sido polémicas y en 2024 fue condenada. En un juicio, en la Audiencia de Barcelona, la artista aceptó haber defraudado a Hacienda 14,5 millones de euros, simulando no residir en España de 2012 a 2014, y pagó una multa millonaria para evitar la prisión. Una segunda causa penal fue archivada al no poderse demostrar su residencia fiscal en el Estado español: se le reclamaba 6,6 millones de euros por dos delitos contra la Hacienda Pública por el IRPF y el impuesto de patrimonio del ejercicio 2018.

 

La residencia en Bahamas

En el comunicado, el equipo legal de Shakira manifiesta que la causa contra la artista desde el 2011 ha sido “el ejemplo más flagrante de la presión que la Hacienda española ha ejercido sobre la cantante”.  Añade que resulta “incomprensible” que Hacienda la persiguiera desde entonces cuando todas las evidencias demostraban claramente que era materialmente imposible que la cantante pasase en España el tiempo legal exigido. "En 2011, Shakira se encontraba de gira por todo el mundo, llegando a dar 120 conciertos en 37 países distintos. No tenía en España casa, ni hijos, ni tuvo nunca su centro de negocios en este país; aun así, la Agencia la persiguió y la obligó a pagar por todas las ganancias de dicha gira sin tener en cuenta sus gastos, resultando en grandes pérdidas y una persecución injusta e infundada con terribles consecuencias para ella”, se asegura.

Por su parte, en la sentencia, la sección cuarta de la sala contencioso-administrativa de la Audiencia Nacional expone que la administración había analizado extensamente si la recurrente residía en efecto en Bahamas y si el certificado de tal residencia era relevante. El tribunal afirma que lo esencial, y lo que debe probar la administración, es si la recurrente es residente fiscal en España. “Por tanto, que Bahamas sea o no un paraíso fiscal en 2011 es irrelevante, porque la recurrente ha probado la permanencia de al menos 183 días fuera de España (lo cual no es discutido)”. Así, el tribunal concluye que no cabe reputar ocasional o esporádica una ausencia prolongada por periodo superior a 183 días, “ya que de aceptar que ello fuera así, el concepto de residencia habitual, sustentado a su vez en el de permanencia en España, quedaría completamente privado de sentido y razón”.

 

Reacción de la cantante

En el comunicado, también se incluye una declaración de Shakira, que afirma: Después de más de ocho años soportando un señalamiento público brutal, campañas orquestadas para destruir mi reputación y noches enteras sin dormir que terminaron afectando a mi salud y al bienestar de mi familia, por fin la Audiencia Nacional ha puesto las cosas en su sitio. Nunca hubo fraude, y la propia Administración nunca pudo demostrar lo contrario, sencillamente, porque no era cierto. Aun así, durante casi una década, se me ha tratado como culpable, se ha filtrado, distorsionado y amplificado cada paso del proceso, y se ha utilizado mi nombre y mi figura pública para enviar un mensaje amenazante al resto de contribuyentes. Hoy esa narrativa cae, y lo hace con la fuerza de una sentencia. Mi mayor deseo es que este fallo siente un precedente para Hacienda y sirva a los miles de ciudadanos anónimos que cada día son abusados y aplastados por un sistema que presume su culpabilidad y los obliga a demostrar su inocencia desde la ruina económica y emocional. A ellos va dedicada esta victoria”.