El Ayuntamiento de la Seu d'Urgell ha restringido el baño, de manera temporal y hasta nueva orden, al vaso grande de la piscina municipal, después de que el personal del equipamiento detectara este jueves por la noche la presencia de excremento en el agua. Según ha informado el consistorio, los servicios técnicos han hecho el tratamiento de choque para desinfectar el agua y el baño en la piscina grande quedará restringido hasta obtener los resultados de la analítica del agua y comprobar en que los parámetros son los adecuados.

La instalación se mantiene abierta, con la piscina pequeña y las duchas funcionando con normalidad. Este verano han cerrado más de una quincena de piscinas en la demarcación por la presencia de excrementos, hechos que se relacionarían con un reto viral en internet.

Otros cierres de piscinas

Este miércoles, el Ayuntamiento de les Borges Blanques cerró el recinto de las piscinas municipales, después de detectar la presencia de excrementos en la piscina grande. El incidente obligó a evacuar a los bañistas y a activar el protocolo sanitario. Desde el consistorio también indicaron que interponían una denuncia a los Mossos d'Esquadra por un "acto de incivismo grave".

El 19 de agosto, el Ayuntamiento de Lleida también cerró las piscinas municipales de Balàfia después de detectar la presencia de excrementos en el agua en la piscina grande. Los técnicos municipales dieron la alerta antes de la apertura del recinto y se activó el protocolo sanitario. La Guardia Urbana investigó los hechos y el consistorio anunció que incrementaría la vigilancia en las piscinas municipales de la ciudad. La alcaldesa accidental de Lleida, Cristina Morón, explicó que la Paeria había decretado el cierre para poder hacer los trabajos que establece el protocolo y para evitar las molestias a los usuarios de la instalación.

Solo tres días antes, el día 16 de agosto, el Ayuntamiento de Tàrrega anunció la contratación de una empresa de seguridad para que vigilara las piscinas municipales. Según informó en un comunicado, lo hizo después de que unos días antes se hubieran encontrado excrementos en el agua y hubiera habido que evacuar a los bañistas. Era la tercera vez que pasaba en una semana y se sospechaba que tenía que ver con un reto viral entre grupos de jóvenes. Los vigilantes controlaron los accesos y la actividad en el recinto con la Policía Local con el fin de evitar actos incívicos.