El departament de Agricultura, Ganadería, Pesca i Agroalimentació ha detectado cuatro nuevos casos de jabalíes muertos por peste porcina africana, en el mismo radio de afectación que los dos primeros encontrados esta semana. Estos cuatro elevan a un total de seis los ejemplares que han dado positivo en esta enfermedad. Así lo ha anunciado el conseller de Agricultura, Òscar Ordeig, en una entrevista en el Via lliure de RAC1 este sábado. El conseller ha confirmado que los laboratorios catalanes y las inspecciones visuales han confirmado los positivos, a la espera de la validación definitiva de Madrid. Ordeig ha hecho un llamamiento a la colaboración ciudadana para ayudar a contener el brote, respetando las medidas decretadas y las restricciones de acceso a las zonas afectadas en 76 municipios. Ordeig ha pedido "responsabilidad" a la ciudadanía, para evitar ir a Collserola y, sobre todo, los accesos de los 6 kilómetros alrededor del foco, en Cerdanyola del Vallès, que quedará delimitado. "Con un vehículo, con una bici o con una pisada de material contaminado de un animal se podría esparcir la enfermedad", ha advertido.
Ordeig ha remarcado que el hallazgo de los animales muertos se ha hecho durante el rastreo en la zona de Cerdanyola del Vallès donde aparecieron los dos primeros jabalíes muertos infectados por la enfermedad, que es extremadamente contagiosa entre estos animales, pero no supone ningún peligro para los humanos. Precisamente la alta transmisibilidad de la peste porcina ya hacía esperar que las probabilidades de que hubiera más casos fuera “elevada”. El conseller ha dado a entender que el hallazgo de estos dos casos tiene una parte positiva, que es que confirma que “las medidas de contención” activadas por el Departamento están "funcionando". Ordeig ha insistido en que "la enfermedad está presente y hay que extremar las precauciones" y ha hecho un llamamiento a la colaboración ciudadana para evitar que se siga esparciendo: "Por favor, eviten ir a Collserola".
Ordeig ya anunció el viernes restricciones de las actividades de ocio, de caza y forestales entre los 6 y los 20 kilómetros desde el punto donde se han encontrado los dos casos de peste porcina africana (PPA) para facilitar los trabajos de control. “Quedan restringidas las actividades en el parque natural de Collserola”, detalló. Según el conseller, estas limitaciones se están coordinando con los Agentes Rurales, los Mossos d’Esquadra y el Seprona, entre otras autoridades. El cierre a toda actividad humana en los bosques afecta a doce municipios que hay dentro del radio de 6 kilómetros. El conseller ha explicado que esto implica que no se podrán hacer actividades de ocio y deportivas, no se podrá cazar y tampoco se podrán hacer trabajos forestales. Los doce municipios afectados dentro de este radio son Sabadell, Sant Quirze del Vallès, Polinyà, Santa Perpètua de Mogoda, Montcada i Reixac, Ripollet, Barberà del Vallès, Badia del Vallès, Cerdanyola del Vallès, Sant Cugat del Vallès, Terrassa y Rubí. El segundo radio de 20 kilómetros incluye 64 municipios, y aquí se limitan las actividades de ocio, de caza y vinculadas a la biodiversidad y se prohíben las actuaciones que puedan interferir en las tareas de control poblacional y de bioseguridad. También queda restringido el acceso a todo el Parque de Collserola para las actividades de ocio.
El Govern está intensificando la campaña de concienciación a la ciudadanía para transmitir el mensaje de que respetar las restricciones es fundamental para poder contener el brote. De hecho, esta mañana había gente paseando o corriendo dentro del perímetro afectado, a pesar de la prohibición de acercarse o realizar actividades de ocio, según ha constatado TV3. Algunos eran conscientes y otros no, y un grupo de informadores les avisaban de la necesidad de respetar las medidas fijadas. El consejero está haciendo llegar estas peticiones de colaborador a través de los medios. En otra entrevista en El Suplement de Catalunya Ràdio, Ordeig ha insistido en que nadie vaya al parque natural de Collserola o a las zonas restringidas para no expandir la enfermedad sin darse cuenta. Por ejemplo, ha explicado Ordeig, “si la rueda de un coche toca una gota de sangre o material biológico de un jabalí infectado y la esparce. También lo podría esparcir alguien paseando o corriendo por la zona, si pisa un resto contaminado. O, en algún embutido contaminado, que no afectaría a los humanos, pero sí a un cerdo si se lo acaba comiendo”. "La prioridad ahora es detectar si hay más casos y que no se escapen, con vallas, repelentes, jaulas", lo que haga falta, ha dicho. Y ha insistido en la importancia de continuar trabajando con rapidez y una buena coordinación para que el virus no se propague "y evitar males mayores". "Sería fatal para el trabajo que tenemos que hacer estos días", ha advertido.