Rosita Rochina, la paciente de 94 años que pide televisión gratis en los hospitales: "Distrae y hace compañía"

Rosita Rochina, una paciente de 94 años, ha iniciado una campaña para reivindicar televisión gratuita en los hospitales. Si bien pensaba que "estaría poco tiempo", este domingo hará cuatro meses que está ingresada en un centro sanitario catalán, hecho que se ha traducido en un gasto de 25 euros semanales por ver la televisión. Es decir, que ya se ha gastado unos 400 euros, aunque comparte el precio "con los vecinos" de la habitación. Un gran gasto, pero que a menudo no hay más remedio que pagar. "Distrae mucho y hace compañía", dice Rosita, en declaraciones a la ACN, subrayando que las estancias "son muy largas y, a veces, hay muy poca cosa que hacer".

Es en este contexto que la paciente nonagenaria impulsó hace dos semanas la mencionada campaña, mediante la plataforma Change.org, y ya ha recogido unas 50.000 firmas. Rosita no se esperaba este volumen de apoyos ni tampoco el eco mediático que ha generado, y es optimista. "De momento, no ha llamado nadie importante", comenta, pero confía en que le harán caso. Su objetivo es que la gratuidad de la televisión se aplique en todo el Estado y no solo en los hospitales catalanes, motivo por el cual la iniciativa está dirigida al Ministerio de Sanidad español.

Una campaña para Catalunya y el resto del Estado

Aunque no le ha llamado nadie importante, la señora explica que se ha hecho "famosa" en el centro sanitario, tanto entre una parte del personal como entre algunos pacientes. También han contactado familiares con quienes hacía tiempo que había perdido la comunicación y amigos de su hijo, que le han dicho que habían visto a su madre "en la tele". Charlar con un amigo, Rosita le trasladó su malestar por tener que pagar durante tantos días. Se pueden hacer abonos por horas, semanas o meses, y ella optó por pagos semanales porque no pensaba que su ingreso se alargaría tanto, y ahora "cuando viene un vecino nuevo" le propone pagar a medias por ver la televisión. En la página de la campaña, se expresa así: "Parece una tontería, pero cuando estás ingresada, ver la tele o simplemente oírla te distrae mucho y te hace compañía. A mí, por ejemplo, me gustan los concursos como Pasapalabra o la Caja, las noticias, las películas antiguas, las cosas del corazón… Pero para ver la tele hay que pagar. Y parece poco dinero, pero hay gente que no se lo puede permitir". Ante el malestar, el amigo le sugirió iniciar esta campaña… Dicho y hecho.

En Change.org, la paciente recuerda que una mujer madrileña, Lola, que tiene a su padre de 86 años ingresado, empezó una recogida de firmas como esta y consiguió que la Comunidad de Madrid abriera gratuitamente la televisión de sus hospitales para ver la final del Mundial. "Lo queremos no solo para un día, sino para siempre. Y no solo para Madrid, sino para todo el mundo en España. En algunas comunidades autónomas, encender la tele ya es gratis desde hace tiempo, como en la Comunidad Valenciana o Castilla-La Mancha. Pero tenemos que conseguirlo también en Catalunya, donde estoy yo. En Madrid, donde está el padre de Lola. O en Castilla y León, Murcia o Canarias", continúa.

La responsabilidad es de los centros

Rosita piensa "en la gente que está muy sola y pasa horas y horas sin ver a nadie". "He tenido compañeras de habitación que querían tener la tele puesta día y noche porque simplemente una voz de fondo les daba tranquilidad. Unas ven una misa, otras un concurso, una película o las noticias. Pero a casi todas, la tele nos ayuda a pasar mejor las horas de ingreso", manifiesta, motivo por el cual pide al Ministerio de Sanidad y a las comunidades autónomas "que en todos los hospitales públicos de España sea gratis encender la televisión". "Estar ingresado ya es bastante duro. Que la tele te haga compañía no debería depender de si puedes pagarla o no. El caso de Lola demuestra que si nos movemos podemos cambiar las cosas y hacernos oír. ¡Firma y comparte, por favor!", concluye.

Por su parte, desde el Departament de Salut han precisado que su misión se "ciñe a garantizar la atención sanitaria y el acceso al sistema" a la ciudadanía, de manera que los responsables, los proveedores de televisión, son los propios hospitales. "Sobre la base de sus presupuestos anuales, son los que pueden abordar y mejorar las condiciones de los pacientes no directamente relacionadas con su proceso asistencial", apuntan.