La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia ha impuesto a Renfe una multa de 65 millones de euros por poner trabas a sus competidores en el tráfico de mercancías en tren, una "infracción" con la cual "obstaculizó" el proceso de liberalización de este mercado que España inició en el 2005 y provocó el consiguiente encarecimiento de los productos que se transportan por ferrocarril.
Se trata de la mayor multa que el 'superregulador' ha puesto a una sola empresa, y también la primera que dicta para obstaculizar la liberalización de un mercado.
En su resolución, la CNMC pone además una sanción de 10,5 millones de euros al Deutsche Bahn y a un grupo de empresas filiales de esta operadora pública alemana para ser partícipe de esta obstrucción a la competencia en España consiguiendo diferentes acuerdos con Renfe.
En concreto, esta segunda sanción ha recaído en las empresas del grupo alemán Transfesa Rail, Pool Ibérico Ferroviario, Hispanauto, Semat, Deutsche Bahn Ibérica Holding, DB Mobility Logistics y DB Schenker Rail Deutschland.
El organismo que preside José María Marín Quemada considera "acreditado" que Renfe, con la colaboración de estas empresas, ha cometido infracciones "continuadas" de la Ley de Defensa de la Competencia española y del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea.
Renfe y su homóloga alemana Deutsche Bahn son dos de los principales operadores ferroviarios europeos. En el mercado español constituyen el primero y segundo operador de transporte de mercancías en tren, respectivamente, y conjuntamente copan el 80% de este mercado, aunque se abrió a la competencia en el 2005.
En algunos sectores, como es el transporte de vehículos o el siderúrgico, las dos empresas acaparan el 100% del mercado.
Diferentes alianzas
A pesar de eso, la CNMC estima probado que los dos grupos ferroviarios públicos, a través de empresas filiales, "que teóricamente tenían que competir entre sí", han establecido diferentes alianzas para restringir todavía más la competencia y mantener el 'estatus quo'.
El regulador señala que suscribieron este tipo de pactos en el alquiler de locomotoras y de campas (zonas donde se almacenan los vehículos para su posterior carga en los trenes de mercancías) o en otros elementos y actividades imprescindibles para este tipo de transporte.
Se dio incluso la circunstancia que aunque Transfesa, filial de Deustche Bahn, es la única empresa competidora de Renfe Mercaderias con locomotoras propias, las subarrendó a la misma Renfe, de manera que esta empresa se mantenía como única compañía con capacidad de tracción propia en el mercado español.
Por su parte, Deutsche Bahn (DB) no utilizaba sus propias locomotoras para transportar mercancías con origen o destino España, sino que las cedía a la operadora española aunque ya tenía "locomotoras propias más que suficientes para cubrir sus necesidades".
17 millones de pasajeros
Renfe ha transportado a un total de 17.544.700 viajeros en los meses de enero y febrero de este 2017 en el servicio de Rodalies de Barcelona, lo cual supone un crecimiento del 5,4% con respecto al mismo periodo del año pasado y la incorporación de 896.300 clientes.
En un comunicado este lunes, el operador ferroviario ha destacado que estas cifras consolidan el crecimiento registrado en Rodalies de Barcelona, que cerraron 2016 con 108,3 millones de pasajeros transportados, un 1,6% más.
Cada día, Renfe ofrece 100.000 plazas en hora punta de la mañana en el ámbito de la primera corona metropolitana, es decir, los servicios que unen Barcelona con Mataró, Granollers, Terrassa, Martorell y Vilanova i la Geltrú.