Una rata obligó a detener el despegue de un vuelo el jueves en El Prat, a poner en cuarentena el aparato de Qatar Airways y a realojar el pasaje hasta encontrar un nuevo vuelo.
Fue una azafata, según publica El País, quien vio la rata saliendo del almacén donde está el catering que se sirve a los pasajeros. El roedor hacía días que vivía en el Airbus 330. El vuelo había salido de Filipinas y había hecho escala en Doha, donde se había dejado ver, pero la tripulación no la supo encontrar. En Barcelona, cuando volvió a moverse y fue detectada por una azafata, se pusieron trampas para ratones. Pero la rata no cayó y el pasaje estuvo horas dentro del aparato esperando para elevarse a consecuencia de un retraso que nadie les explicó exactamente qué motivo tenía.
Finalmente cerraron el aparato en la T-1 y el pasaje lo trasladaron en un hotel. Desde allí se ha ido recolocando en otros vuelos.