El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha calificado de “extraño, muy extraño y difícil de explicar” el grave accidente ferroviario registrado este domingo por la noche en Adamuz (Córdoba), donde un tren de alta velocidad de Iryo descarriló e impactó contra un Alvia de Renfe que circulaba por la vía paralela, dejando al menos 39 muertos y una treintena de heridos, algunos de ellos muy críticos. Es el primer siniestro mortal en la red de alta velocidad y uno de los más graves del siglo XXI en el sistema ferroviario del Estado español. Puente ha comparecido de madrugada desde las instalaciones de Adif en la estación de Puerta de Atocha, en Madrid, visiblemente consternado, para explicar que, a estas horas, no hay ninguna hipótesis clara que permita entender qué ha pasado. “No podemos ni siquiera especular si ha sido el material rodante o la vía. No lo sabemos. Todos los expertos con los que he hablado están tremendamente extrañados”, ha asegurado.

Según el ministro, las circunstancias hacen aún más incomprensible el siniestro: el tren de Iryo tiene solo cuatro años de vida y la infraestructura de la línea Madrid-Sevilla fue renovada recientemente, con obras finalizadas el pasado mayo y una inversión de 700 millones de euros. Además, el punto donde se produjo el descarrilamiento es una recta, un hecho que descarta, de entrada, errores asociados a curvas o trazados complicados. El descarrilamiento se produjo a las 19:39 horas, cuando los tres últimos vagones del tren de Iryo, que había salido de Málaga a las 18:40 con 317 pasajeros en dirección a Madrid, se salieron de la vía e invadieron la línea contigua. En ese mismo momento, circulaba un Alvia de Renfe entre Madrid y Huelva, con cerca de 200 personas a bordo. Los vagones descarrilados impactaron de lleno contra la cabecera del tren de Renfe.

Investigación para aclarar el accidente

La peor parte del choque se la llevaron las dos primeras unidades del Alvia, que cayeron por un terraplén de unos cuatro metros. En estos dos vagones viajaban 53 personas, la mayoría de las víctimas mortales y heridos graves. Entre los muertos se encuentra el conductor del tren de Renfe. Todos los heridos que necesitaban asistencia hospitalaria ya han sido trasladados a centros sanitarios, según ha confirmado el propio Puente. El ministro español se ha desplazado este lunes a Córdoba para seguir de cerca los trabajos de emergencia y ha anunciado que una comisión independiente será la encargada de investigar las causas del accidente. “Es un accidente verdaderamente extraño, en una vía nueva, con trenes prácticamente nuevos. Esperamos que la investigación nos ayude a aclarar qué ha pasado”, ha insistido.