Una protesta ha marcado este miércoles el inicio del Saló de l’Ensenyament, con una concentración delante del expositor del ejército español en la Fira de Barcelona. La movilización, impulsada por la Plataforma Desmilitaritzem l’Educació con el apoyo de CGT y USTEC, ha denunciado la presencia de las fuerzas armadas en este evento educativo. El portavoz de la plataforma, Jordi Muñoz, ha asegurado que la participación del ejército en el salón “no es formación, sino reclutamiento” y ha reprochado a las administraciones que lo permitan. En este sentido, ha recordado que tanto el Parlament como el Ayuntamiento de Barcelona han “aprobado diversas” resoluciones contrarias a esta presencia, y ha criticado al Govern y al consistorio por “permitir una vez más la presencia de los militares” en una cita dirigida a jóvenes estudiantes.

Una cincuentena de personas han participado en la acción, entrando al recinto con una pancarta en la que se podía leer “10 años de incumplimientos. Las armas no educan, las armas matan”. Durante la protesta, se han oído consignas como “militares asesinos” o “fuera el ejército de la escuela”, en rechazo a la presencia de las fuerzas armadas en el salón. Muñoz ha defendido que “si queremos paz tenemos que construirla” y ha insistido en que este tipo de eventos educativos “no es el espacio” para el ejército. El portavoz ha lamentado que, “nuevamente”, los militares dispongan de un escaparate dirigido a jóvenes y ha reclamado a la Generalitat y al Ayuntamiento que cumplan “de una vez por todas” los acuerdos aprobados. “El estand está manchado de sangre”, ha afirmado, reiterando que “las armas matan”.

El portavoz de la plataforma también ha insistido en la “incompatibilidad” entre los valores educativos y los que, a su parecer, representa el ejército. Muñoz ha puesto como ejemplo “el uso de la violencia como respuesta”, que considera opuesto a los principios que deberían guiar la educación. En este sentido, ha enmarcado su crítica en el contexto internacional actual, marcado por conflictos como los de Ucrania, Gaza o Irán. “La población civil es la principal víctima”, ha subrayado.


Tercera jornada de huelga

La protesta se ha producido el mismo día que el sector educativo vivía la tercera jornada de huelga, con movilizaciones en todo el territorio. En Lleida, miles de personas han salido a la calle al mediodía en una manifestación que, según USTEC, ha reunido a unas 6.000 personas —3.000 según la policía— y que ha recorrido durante una hora y media el trayecto entre la plaza Ricard Viñes y la plaza Sant Joan. Maestros, profesores, personal laboral, familias y alumnos han reclamado más recursos, una reducción de las ratios y mejoras salariales. Paralelamente, en la Catalunya Central se ha celebrado otra protesta unitaria en Manresa, con una participación de unos 5.000 asistentes. Bajo el lema “¡Ya basta, mejoras laborales ya! Más salarios, más recursos y menos ratios y burocracia”, la movilización ha provocado afectaciones viarias, con cortes en la C-55 y una marcha lenta de vehículos procedentes de Osona.